quince mapas y artículos para entender la guerra de Ucrania (elOrdenMundial)

21 febrero, 2023, elOrdenMundial

Durante este año de guerra de Ucrania, en El Orden Mundial hemos publicado decenas de piezas de análisis y contexto para explicar el conflicto. Esta es una selección de ellas.

No vimos venir que Putin invadiría Ucrania

Pese a que los indicios de que Rusia preparaba una invasión se acumulaban desde finales de 2021, la mayoría no supimos ver que Putin iba en serio. No habíamos entendido que para el Kremlin esto va más allá de las quejas por la expansión de la OTAN o las supuestas agresiones a los rusoparlantes del Donbás. Rusia cree que controlar Ucrania es imprescindible para conservar su estatus como potencia, y para conseguirlo está dispuesta incluso a recurrir a las armas. 

Sin embargo, Rusia sorprendió por su torpeza en las primeras semanas de invasión. El considerado segundo mejor ejército del mundo se atascaba en las carreteras ucranianas, perdía vehículos por decenas, sus tropas carecían de alimentos o munición. Putin no estaba bien preparado: no esperaba encontrar tanta resistencia entre los ucranianos ni que Occidente sería tan firme en su apoyo a Kiev.

Ucrania, un país que Rusia no acepta

Rusia no ha llegado nunca a aceptar la situación post-Guerra Fría. Es una de las razones que explican la invasión: Moscú se lamenta de la pérdida de estatus y acusa a Occidente de expandir la OTAN a su costa. De ahí que Putin haya intentado recuperar la posición de Rusia en el mundo, sobre todo en las antiguas repúblicas soviéticas. Con todo, Ucrania decidió ser independiente en un referéndum en 1991 por amplísima mayoría. Entonces el Kremlin aceptó el resultado y las fronteras del nuevo país, aunque ahora sostenga lo contrario.

De las catorce repúblicas que surgieron de la extinta URSS, Ucrania es quizá la que tenga una conexión histórica y cultural más profunda con Moscú. Fue allí donde se estableció la Rus de Kiev, el primer reino eslavo medieval, que rusos y ucranianos reivindican como el origen de sus naciones. Durante siglos, Ucrania fue un territorio disputado entre Rusia, Polonia o el Imperio austrohúngaro. Sus fronteras solo se acabaron de conformar tras la Segunda Guerra Mundial, con añadidos de países centroeuropeos y Crimea, cedida por Rusia en 1954.

Destrucción y violencia

Los malos resultados de la invasión han abierto brechas en el Kremlin. Por primera vez hemos visto a distintas facciones criticarse abiertamente, una señal de que Putin ya no controla su régimen tanto como antes. Estas voces cuestionan la estrategia bélica y piden más violencia para aplastar la resistencia ucraniana. Las dos caras más visibles de este ala dura que gana influencia son el líder checheno Ramzán Kadírov y el jefe del grupo de mercenarios Wagner, Yevgeni Prigozhin.

El impacto de la guerra en Ucrania se podría cuantificar en los miles de muertos, los millones de refugiados, los edificios e infraestructuras derribadas o en la caída del PIB. Pero la destrucción ya es evidente desde el aire: el mapa de los incendios registrados en el último año sirve para identificar cada etapa de la guerra y la línea actual del frente.

El pulso por conseguir apoyos internacionales

Cuando lanzó la invasión, Putin tampoco supo ver que le iba a hacer perder influencia a nivel internacional, especialmente entre las antiguas repúblicas soviéticas. Países como Kazajistán o Armenia, hasta ahora aliados fieles, se han atrevido a criticar al Kremlin y a acercarse a otras potencias.

No obstante, el intento de Estados Unidos de aislar a Rusia tampoco está funcionando. La mayoría de países han optado por una condena tímida, una neutralidad incómoda o se han puesto de perfil y no se han sumado a las sanciones occidentales. El caso más relevante es China, pero también es así con casi toda África y hasta aliados estadounidenses como Turquía o Israel.

El debate sobre enviar armas a Ucrania

Además de la labor diplomática y las sanciones, el apoyo occidental a Ucrania es sobre todo militar: envíos de armas y munición, entrenamiento de tropas, asesoramiento estratégico, información satélite… Esta ayuda ha convertido a Ucrania en uno de los mejores ejércitos del mundo: 400.000 efectivos, armas modernas y algo que muy pocos países más tienen: experiencia real de combate en un conflicto a gran escala. 

Por supuesto, Rusia ha criticado duramente los envíos de armas a Ucrania. La propaganda rusa afirma incluso que la OTAN está directamente involucrada en la guerra. Pero ese es un escenario que los aliados se cuidan de evitar: saben que si un soldado OTAN pone el pie en Ucrania, o si los cazas ucranianos usan bases aéreas de la OTAN, Rusia podría considerarlo un acto de guerra y atacar. 

Crimea y el Donbás, las zonas clave de esta etapa

Tras los reveses iniciales Rusia ha abandonado su objetivo original de la invasión: controlar toda Ucrania e instalar un Gobierno títere en Kiev. Ahora, según el experto Mark Galeotti, “se darían por satisfechos” si pudieran controlar todo el Donbás, la región del este de Ucrania donde estalló la guerra en 2014.

Aunque la verdadera línea roja de Moscú no es el Donbás sino Crimea. La península pertenece a Ucrania desde 1954 pero Rusia nunca ha llegado a aceptar su pérdida y se la anexionó en 2014. Crimea tiene un valor simbólico para Rusia y una importancia militar capital: la sede de la flota rusa del mar Negro está en Sebastopol, el principal puerto de la península. Ahora Ucrania quiere recuperarla junto al resto del territorio ocupado. Pero según Galeotti, “si llegáramos a ese escenario, no descarto que [Putin] valore en serio la opción nuclear”. 

La amenaza de una guerra nuclear

Rusia es una sombra de la potencia que fue en la época soviética, con una economía del tamaño de la de Italia, incapaz de mantener la carrera tecnológica y perdiendo aliados. Pero si hay algo que la hace todavía poderosa es su enorme arsenal nuclear, el mayor del mundo. Putin ha usado sus más de 4.000 cabezas nucleares como baza para presionar a Occidente para que deje de apoyar a Ucrania.

La mayoría de expertos y líderes occidentales coinciden en considerar esas amenazas un farol de Putin. Creen que si de verdad estuviera pensando en usar armas nucleares no avisaría tanto. Pero el riesgo de una guerra nuclear no puede ignorarse a la ligera. Por eso Estados Unidos y el resto de potencias militares occidentales se han preparado para responder si el temido ataque llega a ocurrir.

Películas y documentales sobre el conflicto

Al principio de la guerra publicamos este recopilatorio que sigue siendo interesante hoy. Incluye películas sobre la guerra del 2014 y las protestas del Maidán, historias de refugiados y reporteros, cintas propagandísticas de los dos lados… Y hasta un filme futurista que lo anticipó todo: grabado en 2019, trata las consecuencias de una guerra entre Rusia y Ucrania cuando esta aún no había empezado.

Blas Moreno

Madrid, 1994. Codirector y editor jefe de El Orden Mundial. Relaciones Internacionales (inglés) en la URJC.