Por Álvaro Merino
27 enero, 2025
Publicado originalmente: 7 marzo, 2024
Ocho países de los 32 que componen la OTAN continúan incumpliendo el compromiso de gastar al menos el 2% de su PIB en defensa, incluido España, que es el miembro más rezagado con una inversión de apenas el 1,28%, según datos de 2024 de la propia organización. Con Donald Trump de regreso en la Casa Blanca, el gasto en defensa de la OTAN ha vuelto a centrar los ataques desde el otro lado del Atlántico, donde el presiente estadounidense ya ha deslizado la idea de elevar el umbral hasta el 5% y ha cuestionado si su país debe seguir invirtiendo en la alianza ante la falta de esfuerzo de algunos de sus miembros. 
A pesar de ello, el objetivo del 5% no parece una meta realista cuando aún no se ha conseguido sobrepasar la barrera del 2% y con ningún país cerca de ese nuevo límite, ni siquiera Estados Unidos, donde Trump ha prometido además reducir el gasto público. Solo Polonia, que lidera el gasto en defensa de la OTAN con un 4,12% de su PIB y se ha propuesto elevar la inversión al 4,7% este año, acariciaría el 5%.
Caso aparte es el de los países de Europa del Este, que sí han aumentado drásticamente su gasto en defensa a raíz de la guerra de Ucrania. Además de Polonia, Estonia, Letonia o Lituania también han escalado posiciones en el ranking de gasto en los últimos años y están dispuestos a redoblar su inversión, hasta el punto de que varios de ellos ven con buenos ojos el objetivo del 5% propuesto por Trump. Estonia, por ejemplo, ya ha anunciado que invertirá entre el 5% y el 6% de su PIB en defensa desde el año que viene a hasta al menos 2030, y Lituania ha confirmado que también se ha marcado el reto de llegar al 5%.
Los jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN ya acordaron en 2014 superar de forma conjunta el suelo del 2% para 2024. Rusia acababa de anexionarse la península de Crimea y la alianza entendió que necesitaba tomarse más en serio sus propios objetivos. El gasto en defensa de la OTAN aumentó tímidamente en los siguientes años, pero ha sido necesario el estallido de una guerra a las puertas de Europa para que los miembros de la organización se decidan por fin a destinar más recursos a defensa. Alemania, por ejemplo, rompió con décadas de infrafinanciación y en 2024 sobrepasó el límite del 2% por primera vez desde 1992.
Más allá de las cuentas y del órdago de Donald Trump del 5%, lo que sí parece claro es que los miembros de la OTAN acordarán un nuevo objetivo informal de gasto en su próxima cumbre de junio. Hasta ahora un umbral de entre el 3% y el 3,5% parecía el escenario más probable, pero está por ver el impacto real de las amenazas del presidente estadounidense y la capacidad de presión del este europeo.