Lisboa: abans Vigo que Madrid

Lisboa desafía la Iberia radial y prioriza el enlace del AVE con Vigo al de Madrid

Plan ferroviario

Portugal está rompiendo el diseño radial de la alta velocidad ferroviaria en la península Ibérica

People look at the information board as the wait for their trains at the station Sao Bento in Porto, Portugal on June 22, 2022. Due to a strike organized from the Railways Trade Unions partial strikes have been affecting circulation in particular in the regions of Porto and Lisbon. (Photo by Emmanuele Contini/NurPhoto via Getty Images)

Estación de Sao Bento, en Oporto, el pasado miércoles: tiene veinte mil azulejos, con escenas históricas, instalados entre 1905 y 1906

NurPhoto / Getty, Anxo Lugilde, Lugo. Corresponsal, 26/06/2022, lavanguardia
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Hasta que la crisis financiera lo tiró abajo, el plan ferroviario portugués consistía en unir las dos capitales por Extremadura. Ahora la prioridad es la línea Lisboa-Oporto-Vigo y está pendiente el debate con las autoridades españolas sobre si la conexión a la red española se hace a través de la ruta tradicional de Salamanca o de Madrid, según el primer ministro, António Costa. Éste le acaba de poner un lema a su mapa ferroviario, el de “España es muy bella, no solo es Madrid”.

“España es muy bella, no solo es Madrid”, es el lema que Costa le ha puesto a su mapa ferroviario

Resulta paradójico que este intento de alteración, en principio a escala limitada, del diseño radial ferroviario español extendido a toda la península Ibérica, impulsado por España, que presume de ser uno de los países más descentralizados del mundo, la abandere el que figura entre uno de los más centralizados del planeta, Portugal. Si bien ahora está inmerso en un proceso de descentralización administrativa, de momento en su territorio continental su estructura se basa en el Gobierno y los ayuntamientos.

Ya en junio del 2020, en una entrevista a La Vanguardia , Costa expresaba sus ideas sobre la cuestión del AVE entre España y Portugal: “Debemos reflexionar sobre las conexiones ferroviarias con España, sin obsesionarnos con la conexión entre Lisboa y Madrid. Hay que pensar en la conectividad de las ciudades portuguesas con una red ibérica de alta velocidad. No solo es la relación de Lisboa con Madrid, hemos de pensar en la conexión de Oporto con Galicia, la conexión con Sevilla, con Barcelona... Debemos tener una visión global de la península Ibérica, no reducida a la relación entre las dos capitales”.

Con estas declaraciones, el primer ministro portugués, socialista, que desde el pasado enero dispone de mayoría absoluta, rompía dos tabúes. Uno era el geográfico, el de no llevar hasta más allá de la raia (la raya, la frontera dicho en portugués) el modelo español de la alta velocidad, con ese diseño radial ibérico en el que trabajaba en el segundo lustro de este siglo el gobierno del socialista Sócrates, con la oposición de los conservadores.

El otro tabú era de carácter político. Porque una vez que la derecha, en la dura realidad del rescate financiero, anuló el proyecto del AVE portugués, que también incluía la conexión entre sus dos grandes ciudades y un ramal a Vigo bastante fantasmal, la cuestión desapareció del debate público.

Costa llegó a decir, después de producirse ese desencuentro entre los dos grandes partidos políticos portugueses, que la alta velocidad se había convertido en una cuestión cerrada, que creía podía estar incluso vigente en la presente legislatura. Aun así, no dejaba de plantear la que para él es la cuestión capital, la de cómo se incorpora Portugal a la muy potente red de la que se ha dotado España.

El tabú lo rompió definitivamente el Gobierno de Costa en el 2020 al presentar su programa de inversiones hasta el 2030, en el que se incluye la línea de AVE para unir en una hora y cuarto Lisboa con Oporto y que costará 4.300 millones.

La conexión Oporto-Vigo será de 55 minutos. El Ejecutivo portugués ha urgido varias veces al español a que proyecte el tramo entre la frontera y esa ciudad gallega, en la que conectará con el Eje Atlántico de alta velocidad.

En el siguiente paso, para Costa la palabra clave es red , en el sentido de cómo se integra Portugal en el conjunto de la alta velocidad española. Y ahí, como explicó en una reciente entrevista a EFE, aparece la alternativa anterior, la de Madrid, por Évora y Badajoz, o “esa conexión tradicional que tuvimos a largo de siglos y de­sarrolla un eje entre Aveiro y Salamanca, permitiendo derivar a Madrid y a otros puntos de la península”.