un sistema electoral injust?

Un sistema electoral que fomenta la injusticia

Por: Gonzalo Fanjul | 23 de noviembre de 2011
http://blogs.elpais.com/3500-millones/2011/11/un-sistema-electoral-que-fomenta-la-injusticia.html

Votoindignado
Foto de Nathalie Paco

Si usted cree que le han robado las elecciones, tal vez es porque se las han robado. Una vez más, la peculiar traducción votos-escaños del sistema electoral español ha creado un sistema de castas entre los electores, en donde PP, PSOE y nacionalistas se llevan el gato al agua a costa de todos los demás. En esta ocasión el asunto se ha aireado más de lo habitual, porque al protestante tradicional (Izquierda Unida) se le han unido dos partidos de implantación nacional cuyos votantes también han caído víctimas de la ley d’Hondt: UPyD y Equo. (Pueden ver en esta pieza de J.L. Aranda cómo habría quedado el Congreso con otra ley electoral).

El espinoso tema de los escaños no sería tan importante si no determinase hasta un punto insoportable la agenda política de nuestro país, casi siempre en detrimento de asuntos como la pobreza, el medioambiente y, sorpresa, la reforma electoral. Les pongo un ejemplo: Equo-Compromís ha obtenido en toda España un total de 340.926 votos, 7.298 más que Amaiur. Sin embargo, los votantes abertzales estarán siete veces más representados en el Congreso que el partido ecosocial. ¿De qué creen ustedes que oiremos hablar más en las sesiones de control al Gobierno, de los últimos 200 años de Euskal Herria o de los próximos cien años del planeta más caliente de la historia?

En el caso de los Centros de Internamiento de Extranjeros (otro asunto que preocupa a este blog), los tres partidos con representación parlamentaria que habían abogado públicamente por una reforma (IU, UPyD y Equo-Compromís) suman con sus 3.161.978 votos un total de 17 escaños; mientras que el PSOE se embolsa con algo más del doble de votos la friolera de 110 actas de diputado. Considerando que han sido los socialistas quienes sostuvieron esta excepción al Estado de Derecho, ¿creen que harán mucho para que el PP acabe con los CIE?

La regeneración democrática ha sido una de las banderas de las movilizaciones que han inundado España durante los últimos meses: asuntillos como la reforma de la Ley Electoral, el acceso a la información pública o la independencia de las instituciones de control al Gobierno. Es difícil que estos resultados les hagan cambiar de opinión. De hecho, un vistazo rápido a la relación completa de votos por partido sugiere que más de 3,6 millones de votantes habrían optado por el voto en blanco o por partidos que defienden posiciones abiertamente críticas con el modo en el que funciona nuestro sistema. Cierto que la Corte de los Milagros de los partidos pequeños mezcla opciones dignas –como el Partido por un Mundo Más Justo o el Partido Animalista- con patriotas pálidos como Plataforma per Catalunya (animalistas por otras razones). Pero el número es suficientemente relevante para ser tenido en cuenta por un gobierno cuya holgada mayoría absoluta se sustenta en menos de un tercio de todos los que estaban llamados a votar.

Millones de personas han demostrado su insatisfacción democrática antes de las elecciones y en ellas. Y harán bien en seguir haciéndolo. Una mayoría absoluta no resuelve una crisis de valores.