RTVE: el difícil part dels savis
RTVE: el difícil parto de los sabios
El comité de expertos debe decidir sobre la implantación de un canon, la emisión de publicidad y los contenidos
LV, 10/10/2004.
Con todo este desaguisado, no es de extrañar que las miradas estén puestas en la fumata blanca que saldrá del comité de sabios, formado por los filósofos Emilio Lledó y Fernando Savater, los catedráticos Victòria Camps y Enrique Bustamante, y el periodista Fernando González Urbaneja. Cuando no se han apagado las críticas sobre el criterio de formación del comité –lo califican de demasiado ‘teórico’, de poco conocedores del sector–, muchos ya han expresado sus dudas de que la propuesta esté lista en Moncloa el próximo febrero, cumpliendo así el límite de nueve meses impuesto por el Gobierno. Y a nadie se le ha de escapar la importancia de su dictamen ya que el Ejecutivo se ha comprometido a “asumirlo en su totalidad”.
A pesar del pacto de silencio que han sellado sus miembros, dentro del propio consejo han admitido la existencia de dificultades para tener listo en el plazo establecido un texto que debe decidir prácticamente sobre lo divino y lo humano del sector audiovisual. Los frentes abiertos son múltiples y complejos, y la mayoría de ellos tocan temas de importantes consecuencias económicas. Son cuestiones a debate, que requerirían cada una de ellas una negociación ardua: han valorar si se ha de implantar un canon, si la televisión pública debe renunciar a emitir publicidad o tener unos límites diferentes a los canales privados, qué tipo de contenidos pueden ofrecer, cómo se eligirá al director general del ente...
Los entendidos creen que son demasiadas decisiones que tomar por personas poco vinculadas al sector. No tranquiliza tampoco el hecho de que las reuniones de los sabios se produzcan cada quince días, una frecuencia insuficiente, tal y como ha reconocido hasta alguno de los miembros del comité.
¿Preocupa al gobierno el derroche de TVE?
José Barea, catedrático emérito de la UAM
PeriodistaDigital, LaRazón, 11-XI-2004.
El vicepresidente económico parece tener claro lo que debe hacerse con TVE, como se desprende de sus declaraciones sobre el tema: «tenemos una televisión que compite con la televisión privada, cuyo contenido público es discutible y se financia con fondos públicos» y «tenemos que establecer prioridades, y si preferimos gastos en educación o en televisión».
A pesar de estas declaraciones, parece que el Gobierno no tiene prisa en abordar el tema, ya que recientemente Solbes ha dicho «respecto a los cambios que el Gobierno abordará en RTVE se plantearán en el segundo semestre de 2005, una vez que el Comité de Sabios, que estudia un nuevo modelo, haya presentado sus conclusiones, que se esperan para antes del próximo febrero».
Lo que dije en este mismo diario, el 27 de mayo de 2004, al conocer el plazo dado al Comité para emitir su informe se confirma, «largo me lo fiáis, pues hasta 2006 no se notarán los efectos del cambio», cuando RTVE está perdiendo anualmente 750 millones de euros y tiene una deuda acumulada de más de 7.000 millones de euros. El coste para la sociedad española, de mantenerla, ha sobrepasado los 10.000 millones de euros .
Las televisiones públicas reciben en conjunto más fondos por ayudas públicas que los que obtienen de publicidad, cuando la mayor parte de los programas que emiten no son de servicio público, con arreglo a la normativa comunitaria, con lo cual se produce un falseamiento de la competencia con las televisiones privadas.
A estos efectos la Comisión Europea comunicó el pasado año al Gobierno español que, cualquiera que sea su naturaleza jurídica, RTVE se considerará como un organismo administrativo del Estado a efectos de la imputación de sus déficit y deuda, ya que el aval del Estado sin límite a sus préstamos se ha considerado como ayuda pública, que intefiere la competencia, y es desproporcionada a la misión de servicio público de RTVE.
En carta del 11 de junio la Comisión Europea ha instado al Gobierno español a que revise el sistema de garantía pública ilimitada, para que las actividades comerciales de RTVE no se beneficien de ese aval. ¿Por qué se resisten tanto los Gobiernos de España a poner en claro las cuentas de RTVE de acuerdo con las normas comunitarias? ¿Qué se esconde destrás de esta postura? El comisario europeo de Competencia ha dicho que será firme en la apertura de un expediente a RTVE si, en un corto plazo, no cesa la actual financiación del Ente, basada en avales públicos a su deuda.
A pesar de todo lo expuesto, el Gobierno ha presentado el Presupuesto para 2005 de RTVE sin que se modifique el comportamiento de su financiación. Por cierto, que los citados Presupuestos no fueron aprobados por el consejo de RTVE, al votar en contra los representantes del Partido Popular y de Convergencia i Unió.
Según el Presupuesto, la pérdida de RTVE para 2005 se prevé en 643,1 millones de euros, siendo la subvención a la explotación del Estado únicamente de 78 millones de euros, igual a la del año 2004, existiendo subvenciones de otros agentes por un importe de 3,4 millones de euros, lo que dará lugar a que RTVE tenga que acudir a préstamos a largo plazo, que seguirán gozando del aval del Estado por la Comisión Europea. continúa la ineficiencia de RTVE, sin que nadie diga nada y sin que el Gobierno adopte las urgentes medidas necesarias para corregir su despilfarro.
Como ya he dicho en otras ocasiones, la solución del problema se encuentra en privatizar los servicios comerciales de RTVE. A estos efectos se dividiría la actual Televisión Española S. A. en dos empresas; se separarían los activos reales necesarios para la prestación del servicio público de televisión, con los cuales se constituiría la Sociedad Estatal Servicio Público de Televisión, a los que se le adscribiría el personal necesario para la realización de tal cometido, la empresa Televisión Española S. A., que en lo sucesivo sólo tendría a su cargo la televisión comercial , sería privatizada.
Si el sector público español ha abandonado sectores claves para el desarrollo de nuestro país, como las telecomunicaciones y la energía, por qué nos empeñamos en permanecer como productores de servicios comerciales de televisión, haciendo recaer en los contribuyentes una carga fiscal de más de 700 millones de euros anuales, cuando en el mercado existen ya bastantes operadores privados actuando en competencia y en el futuro irán aumentando con las televisiones digitales y por cable. ¿No existirán razones políticas detrás de este empecinamiento, ya que las funciones de servicio público de televisión continuarían realizándose por la otra sociedad pública «Servicio Público de Televisión»?
La privatización permitiría la asunción de la deuda por el Estado, sin incidir en el déficit público. En efecto, el Sistema Europeo de Cuentas Nacionales y Regionales (SEC-95) establece con cáracter general que la asunción de una deuda de una sociedad pública por las Administraciones Públicas requiere como contrapartida una transferencia de capital con repercusión sobre la capacidad o necesidad de financiación de las Administraciones Públicas. Sin embargo, el propio SEC-95 efectúa excepciones a la norma general, entre las cuales se encuentra «la asunción de una deuda de una Sociedad pública en el marco de un proceso de privatización en curso que se prevé concluir a corto plazo».
Nada cambia con el PSOE: el Gobierno Zapatero aumenta la deuda de RTVE
PeriodistaDigital, 11-XI-2004
Las promesas socialistas para modificar la financiación de la televisión pública español de RTVE, se ha quedado en agua de borrajas. El Gobierno Zapatero ha autorizado la mayor emisión de deuda del ente público en toda su historia: 1.200 millones de euros en bonos que se colocarán entre inversores institucionales. Lo más curioso de los mercados financieros actuales es que una empresa en quiebra, como es RTVE, obtiene las máximas calificaciones de solvencia por parte de las agencias de riesgo (Moodys le ha concedido AAA y Standard and Poor´s AA+) simplemente porque se trata de una empresa pública, es decir, el Estado es el que paga.
El comité de sabios descarta privatizar TVE y apuesta por la financiación mixta
R.G. Gómez, ElPaís, 22-XI-2004.
El consejo para la reforma de los medios de comunicación del Estado descarta la privatización de alguno de los dos canales de Televisión Española. "No se contempla este escenario", aseguran fuentes próximas al llamado comité de sabios, que deberá entregar su informe al Gobierno antes del 13 de febrero. De las primeras rondas de reuniones se desprende que los expertos apuestan por una radiotelevisión pública "fuerte", como ocurre en los principales países de la Unión Europea, y asentada en un modelo de financiación mixta (ingresos publicitarios y subvención).
El comité de sabios ha alejado, por el momento, el fantasma de la privatización de RTVE, aunque el equipo que preside el filósofo Emilio Lledó todavía no ha perfilado el dictamen, ni siquiera parcial, sobre el modelo de radio y televisión pública que propondrá al Gobierno. "La privatización no es una hipótesis sobre la que se esté trabajando", comentan fuentes próximas al quinteto de expertos. "No se contempla un escenario en el que se privatice alguna de las dos cadenas o parte de los servicios que prestan", añaden, "sino el de una televisión pública fuerte" y comparable a los entes europeos.
En los últimos meses, el Gobierno ha apuntado la hipótesis de la privatización. La posición más clara fue defendida por el secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, quien aseguraba el pasado mayo: "Hay que explorar todas las posibilidades y entre ellas no hay que descartar la privatización de parte de TVE". Y apuntaba directamente hacia La Primera, alimentada con contenidos similares a los de las televisiones comerciales, cuando afirmaba que "no hay ninguna razón para pagar con impuestos la producción de programas basura".
El comité de sabios tiene sobre la mesa detallados informes sobre el funcionamiento de otros entes públicos europeos y, especialmente sobre su financiación. Decidir sobre este asunto se presume especialmente espinoso. Según las mismas fuentes, los expertos abogan por un modelo mixto, que incluya recursos publicitarios y subvención. La discusión se centrará en establecer los porcentajes de cada una de las partidas y en decidir las previsibles restricciones publicitarias. En el Reino Unido, por ejemplo, la televisión pública carece de publicidad y en Alemania los anuncios están prohibidos después de las ocho de la noche.
El comité de expertos deberá fijar un mecanismo estable de financiación en el que el ente estatal parta de cero, ya que se entiende que el endeudamiento histórico acumulado por RTVE -alcanzará los 7.000 millones de euros al final de este ejercicio- es una deuda del Estado.
Junto al sistema de financiación, el comité se plantea un modelo de programación en el que los dos canales de televisión sean "complementarios" e incluyan contenidos acordes con la misión de servicio público encomendada a RTVE. El Consejo de Medios Audiovisuales, un organismo cuya creación respalda firmemente el comité, ejercería funciones de vigilancia.
Centros territoriales
También se estudia la puesta en marcha de fórmulas de cooperación entre la televisión pública estatal y las cadenas autonómicas utilizando como principal mecanismo los centros territoriales de RTVE. Una buena parte del déficit anual generado por el Ente Público procede, precisamente, de estos centros. La idea sobre la que se trabaja pasa por "optimizar los recursos de todas las televisiones públicas". No obstante, tanto en medios de TVE como de las autonómicas se estima que habría que sortear "problemas políticos" para hacer efectiva tal colaboración.
Otro de los aspectos sobre los que trabaja el comité de sabios gira en torno al papel que deberá jugar RTVE en la revolución digital que se avecina. Existe hasta ahora plena coincidencia a la hora de otorgar al grupo estatal una función determinante en el desarrollo de la televisión digital terrestre (TDT). Si finalmente se concibe RTVE como motor del desafío tecnológico, una de las claves será fijar el número de múltiples que deberá utilizar y los contenidos que viajarán a través de esos canales.
De la definición de este modelo dependerá también cuál es la plantilla adecuada para RTVE, que actualmente cuenta con alrededor de 9.000 trabajadores.
La reforma de Efe pasa por modernizar sus estatutos
A partir de la reunión convocada para el próximo día 30, el comité de expertos presidido por Emilio Lledó e integrado por Enrique Bustamante, Victoria Camps, Fernando González Urbaneja y Fernando Savater, deberá comenzar a cerrar algunos de los puntos más polémicos sobre la reforma de los medios de comunicación de titularidad estatal (RTVE y la agencia de noticias Efe). Estos aspectos afectan a los mecanismos de designación de los órganos directivos, su articulación jurídica, financiación y contenidos.
Sobre la agencia Efe, los expertos apuntan la necesidad de que la entidad estatal de noticias -la cuarta del mundo- establezca fórmulas de cooperación con RTVE. Internet es una de las áreas en las que, según fuentes cercanas al comité, se debería activar esa colaboración con el fin de "racionalizar y optimizar los recursos del Estado".
Pese a su potencial como primer grupo audiovisual español, RTVE ha tenido hasta ahora una presencia marginal en la Red. Una muestra del desinterés mostrado por los últimos gestores es que la división de Internet del Ente Público estaba a cargo de una persona con categoría laboral de escayolista.
El consejo de expertos aspira a actualizar los estatutos de Efe, reforzar los instrumentos de control y modificar los criterios para la designación del consejo de administración. A este organismo pertenecen, además del presidente de la agencia, altos cargos de la SEPI (dueña del 100% de las acciones de la compañía) y de la Agencia Tributaria, así como abundantes directores de comunicación ministeriales (entre ellos los de Trabajo y Asuntos Sociales, Fomento, Medio Ambiente, Asuntos Exteriores y Economía).
Como sociedad anónima mercantil, la agencia está regida por la legislación reguladora de las sociedades anónimas y por unos estatutos que, por ejemplo, otorga al consejo de administración facultades que "no tienen carácter limitado". El comité de sabios se planteará la posibilidad de incrementar el control parlamentario de la agencia (actualmente menos riguroso que el de RTVE) y de que los principales clientes de la compañía estén representados en su consejo de administración.