hist˛rica multa a Chevron per contaminaciˇ

Los habitantes de la selva amazónica de Ecuador celebraron ayer la ratificación de la condena judicial contra la petrolera Chevron. La compañía norteamericana deberá pagar más de 9.500 millones de dólares para reparar los daños ocasionados por la contaminación de sus vertidos (derivados de la extracción de crudo) y mejorar la salud de la población afectada.

El abogado que defiende a estas comunidades, Pablo Fajardo, suele decir que "el petróleo es la suerte de unos y la desgracia de otros"; pero ayer sustituyó su tono apesadumbrado por un mensaje de optimismo. "La sentencia es un triunfo para la Amazona ecuatoriana. La justicia ha brillado, pese a todo el dinero que Chevron ha puesto para evitar el fallo", declaró el hombre que defiende a los 30.000 pobladores denunciantes.

El tribunal de apelación ecuatoriano confirmó la sentencia emitida el 14 de febrero del año pasado por el juez Nicolás Zambrano, de Lago Agrio. La resolución indica que Chevron debe pagar 8.646 millones de dólares para remediar los daños en las zonas contaminadas y entregar otros 860 millones al Frente de Defensa de la Amazonia, como representante de las comunidades afectadas, a las que la petrolera debe pedir disculpas - para reparar el daño moral-,ya que, en caso contrario, vería duplicada la sanción. Es la indemnización más grande de la historia por un delito ambiental.

El tribunal ratifica que los vertidos en la selva virgen ecuatoriana, registrados entre 1972 y 1990, ocasionaron un gravísimo daño. Las perforaciones para sacar el petróleo comportaron el vertido de 59.938 millones de litros de aguas y productos contaminantes. El caudal residual se dejó abandonado en piscinas-balsa cavadas en el suelo pero sin impermeabilizar, con los que contaminaron las reservas de aguas subterráneas y los ríos, sobre todo tras los periodos de lluvias. Todo ello afectó al abastecimiento de agua y fue relacionado por el juez con el goteo de muertes por cánceres en la zona (cifradas en varios centenares).

Los vertidos produjeron además un daño cultural, pues, por culpa de la contaminación, los aborígenes (los pueblos Cofán, Siona, Secoya, Kichwa y Huaorani) perdieron su forma de vida tradicional, basada en la pesca y la caza de subsistencia. La contaminación forzó el desplazamiento de pueblos cohesionados sobre la base de su estrecha relación con la naturaleza.

Las comunidades plantearon el juicio en 1993 en los tribunales estadounidenses, pero estos se consideraron no competentes, con lo que, una década más tarde, el litigio se desplazó a Ecuador.

El portavoz de Chevron, James Craig, calificó la sentencia de "fraudulenta", y afirmó que la compañía continuará recurriendo a la vía legal fuera de Ecuador. En un comunicado, juzgó que la decisión "es un ejemplo de la politización y corrupción del sistema judicial", y denunció que hubo fabricación de "informes periciales, invención de evidencia, soborno y confabulación de funcionarios". El litigio fue protagonizado inicialmente por Texaco, si bien esta compañía fue vendida a Chevron en el año 2001, que carece de activos en Ecuador.

La nueva sentencia abre la vía a iniciar acciones para ejecutarla, de modo que los afectados puedan recibir la indemnización. "Vamos a ir a las distintas cortes y países donde Chevron tenga activos, para que pague el crimen cometido en la Amazonia", dice el abogado Pablo Fajardo. "Mientras más tiempo se sigue con el litigio, más gente seguirá muriendo con cáncer y leucemia. Lo prudente es iniciar lo antes posible la reparación ambiental para evitar que haya más víctimas", añade el abogado. El presidente del país, Rafael Correa, dijo que se está haciendo justicia.

5-I-12, A. Cerrillo, lavanguardia