matanša de civils kurds per l┤aviaciˇ turca

Treinta y cinco contrabandistas kurdos, la mayoría jóvenes, fueron muertos por bombardeos de la aviación militar turca anteanoche en Iraq, junto a la frontera con Turquía. El Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamista moderado, en el poder en Turquía) comunicó que los militares confundieron a una cincuentena de contrabandistas con rebeldes separatistas kurdos. Muchos contrabandistas resultaron heridos. Se trata de la mayor matanza de civiles kurdos de los últimos años en el conflicto.

Al cerrar esta edición, el Gobierno como tal no se había pronunciado sobre este grave incidente. El ejército solamente precisó que su operación "tenía como objetivo separatistas kurdos que trataban de infiltrarse en Turquía desde el vecino Iraq".

El Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, prohibido) concretó que los ataques tuvieron lugar en la zona no poblada de Sinat Haftanin, en el norte de Iraq, junto a la frontera con Turquía. Veinte de las víctimas mortales fueron halladas en el pueblo de Otasu. La televisión local difundió imágenes de cadáveres cubiertos con lienzos y alineados en el suelo sobre una colina nevada mientras sus conciudadanos los rodeaban lanzando gritos de rabia y llorando.

El vicepresidente del AKP, Husein Celik, declaró en Ankara: "Según las primeras informaciones recibidas, estas personas eran traficantes y no terroristas", es decir, no eran rebeldes separatistas. "En nombre de mi partido - agregó-,deseo expresar nuestra consternación... Si ha habido un error, estén tranquilos: el asunto no se enterrará. Turquía es un Estado de derecho".

Selahattin Dermitas, jefe de la principal formación prokurda de Turquía, el Partido para la Paz y la Democracia (BDP, en siglas kurdas), denunció el hecho como "una matanza", y recordó que todas las víctimas eran civiles.

Las autoridades locales, por su parte, concretaron que "las víctimas se dedicaban al contrabando - especialmente de cigarrillos-con mulas y asnos entre Iraq y Turquía", y pidieron a la opinión pública que espere a las conclusiones de la investigación judicial.

El portavoz del PKK en Iraq, Ahmet Deniz, insistió en que las víctimas eran traficantes y que el Gobierno turco estaba al corriente de sus acciones, y condenó "la masacre contra el pueblo kurdo". Los parlamentarios y medios de comunicación kurdos calificaron la intervención de "atropello de los militares".

Las protestas no se hicieron esperar. El BDP convocó una manifestación contra el raid en el barrio de Taksim de Estambul, en la que participaron unos dos mil activistas. La acción terminó con serios enfrentamientos entre la policía y los manifestantes. Algunos de ellos, con fotos de las víctimas del ataque, corearon lemas en favor del PKK y de su jefe encarcelado, Abdullah Ocalan. En Ankara y otras ciudades turcas también hubo protestas.

Los kurdos son un 20% de los 74 millones de turcos. El PKK, calificado de terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, tenía como fin la independencia del Kurdistán - nombre que Turquía veta, llamando oficialmente a la región Sudeste-,aunque la rebajó a una autonomía. Inició la lucha armada en 1984 en un conflicto que causó 45.000 muertos y luego anunció su renuncia a las armas, aunque siguieron los atentados. Desde el verano se ha recrudecido la violencia.

30-XII-11, agcs, lavanguardia