Aung San Suu Kyi admet avenços, i n´exigeix més

Un símbol de la democràcia

Suu Kyi fue liberada en noviembre del 2010 tras pasar, en periodos distintos, 15 de los últimos 21 años detenida o en arresto domiciliario

1945 Nace en Rangún, hija del general Aung San, héroe de la independencia, asesinado en 1947

1988
Funda la Liga Nacional para la Democracia (LND)

1989
Primera detención, sin cargo ni juicio

1990
La junta no reconoce la amplia victoria electoral de la LND

1991
Nobel de la Paz

1995
Liberada

2003
Sobrevive a un atentado. Detenida

2007 Ola de represión

2009
La junta extiende el arresto tras ser visitada por un estadounidense

2010
Llama a la abstención en las elecciones

Birmania ha dado otro paso más en su largo camino hacia la democracia. La histórica líder opositora Aung San Suu Kyi celebró su primera rueda de prensa multitudinaria y la hizo coincidir con el aniversario de su puesta en libertad. Reconoció que el nuevo gobierno ha dado pasos importantes hacia la democracia, pero reclamó nuevos avances que conviertan en irreversibles las decisiones adoptadas y exigió que se respete el imperio de la ley.

Aung San Suu Kyi, la jefa de la aun ilegal Liga Nacional para la Democracia (LND), puso ayer de manifiesto ante más de un centenares de medios de comunicación en Rangún sus esperanzas y sus temores sobre el futuro de su país. Celebró las medidas positivas adoptadas por el Gobierno birmano en los últimos doce meses y admitió que habían sido "agitados, estimulantes y hasta cierto punto alentadores".

No obstante, la premio Nobel de la Paz de 1991 admitió sentirse intranquila ante el futuro. "No podemos estar seguros de que el progreso continuará en el tiempo sino hay un imperio de la ley", dijo Suu Kyi, quien abogó por la necesidad de que se implante el estado de derecho y un poder judicial independiente en su país.

La Dama,como la conocen popularmente los birmanos debido a que bajo la dictadura del general Than Shwe éste había prohibido mencionarla por su nombre, no olvida las arbitrariedades que se han cometido en el país durante décadas. Por ello reclama ahora al nuevo presidente, el ex general Thein Sein, que promueva leyes que hagan irreversibles los avances democratizadores.

Y es que desde que Thein Sein asumió el poder en el mes de marzo el nuevo Gobierno no ha dejado de dar señales de voluntad aperturista. Ha dado libertad de movimientos a la líder de la LND desde el primer día, se ha reunido con ella. la aligerado la censura sobre la prensa y se han legalizado los sindicatos. Además, el nuevo Ejecutivo promulgo una amnistía en octubre, ha suspendido las obras de una impopular presa financiada por China, con el enfado de Pekín, y ha puesto las bases para legalizar el movimiento que preside Suu Kyi.

Todos estos gestos han sido bienvenidos por EE. UU. y Europa, que ya han advertido que si prosiguen los avances, levantarán las sanciones que pesan sobre Birmania. Pero exigen más pruebas acerca de la sinceridad reformadora de los nuevos gobernantes de Naypyidaw, la capital oficial birmana.

Muchos diplomáticos y analistas temen que todos estos pasos dados por Thein Sein estén encaminados a impulsar la imagen del Gobierno para que la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) conceda la presidencia rotatoria de esta organización a Birmania en el año 2014, lo que constituiría un espaldarazo internacional .

Por ello, Suu Kyi declaró ayer que hay muchos asuntos pendientes de resolver para la sociedad birmana que son más importantes que la imagen internacional del país. En este sentido reclamó la liberalización de todos los presos políticos, aunque reconoció desconocer el número exacto de ellos, ya que todo el mundo baraja cifras distintas. La ONU maneja unos 2.000, la LND la rebaja a unos 500 y las autoridades a algo más de 200.

La líder opositora también abogó ayer por el fin de los enfrentamientos bélicos con las guerrillas étnicas, especialmente en el estado de Kachin, donde el domingo hubo un atentado en el que murieron 10 personas y otras 27 resultaron heridas. Suu Kyi se volvió a ofrecer como mediadora, si con ello se alcanza la paz en su país.

Por otra parte, la presidenta de la LND eludió pronunciarse sobre la posibilidad de presentarse a las elecciones para ocupar algunos de los alrededor de 40 escaños libres en las elecciones que se celebrarán en los próximos meses. Para ello es imprescindible que su partido se inscriba de nuevo, ya que fue ilegalizado cuando decidió boicotear los comicios del 2010, por impedir la participación de Aung San Suu Kyi.

15-XI-11, I. Ambrós, lavanguardia