primer judici a Espanya per ablació del clítoris

La Audiencia Provincial de Teruel fue el escenario ayer de la vista oral del primer juicio que se celebra en España por una ablación de clítoris realizada presuntamente en nuestro país.

Un matrimonio de Gambia, residente desde hace cuatro años en la localidad turolense de Alcañiz, se enfrenta a seis años de prisión. Esta es la acusación formulada por la fiscal de Alcañiz, María del Carmen Modrego, que acusa a estos padres de haber consentido y ser copartícipes en el acto de amputación del clítoris de su hija cuando ésta contaba con pocos meses de edad.

El padre de la menor sostuvo durante el juicio que la ablación se la practicaron en Gambia los abuelos maternos, a la semana de nacer la niña, antes de que esta viniera a España. Según esta versión del progenitor, fueron los abuelos de la niña quienes, siguiendo una tradición muy extendida en aquel país, la llevaron a un curandero sin su conocimiento, pues él ya se encontraba trabajando en Alcañiz. El padre consideraba que el fenómeno de la ablación está culturalmente muy aceptado en su país y que "era algo bueno para la niña". La madre, que no habla español y acudió al juicio con la cara cubierta y acompañada de varias compatriotas, se acogió al derecho de no declarar.

La fiscalía, sin embargo, argumentó que la amputación del clítoris se efectuó en territorio español, ya que la niña entró en España el 4 de septiembre de 2009, con tres meses, y desde entonces ya no consta que saliera del país. "Además - prosiguió la fiscal Modrego-consta en las actuaciones que, en la revisión médica de los seis meses, en noviembre de 2009, a la niña no se le detectó ningún anomalía en sus órganos genitales y sin embargo fue en la revisión de los 12 meses, en mayo de 2010 cuando la ginecóloga que procedió a su revisión, detectó en la niña la ausencia total del clítoris". Fue tras esta última revisión cuando los servicios médicos del centro de salud de Alcañiz informaron del hecho al juzgado de esta localidad.

Dos de las mujeres gambianas que acompañaban a la madre, declararon como testigos y manifestaron que se habían enterado de que la niña había sido "cortada" - así es como se referían a las menores sometidas a una ablación-a los pocos días de llegar a España, cuando fueron a su casa a visitarle y a enseñarle a la madre cómo se colocaban los pañales al bebé. También añadieron que dicha operación se realizaba "por el bien de la menor y nunca para hacerle daño".

El abogado de la defensa, Félix Gil, argumentó que "pudo haber negligencia o superficialidad en la revisión médica de la niña a los seis meses y por ello no se detectó la desaparición del clítoris entonces", y solicitó la libre absolución de sus clientes.

Éste es el primer caso de mutilación femenina que llega a los tribunales en España. Las múltiples denuncias por este tipo de delitos efectuadas hasta ahora fueron archivadas tras la fase de instrucción al acreditarse que los hechos ocurrieron en los países de origen y "en ese caso es muy difícil determinar a los autores", según indicó la fiscal María del Carmen Modrego. En Catalunya, donde se ha elaborado un programa para erradicar la ablación, se calcula que viven 3.600 mujeres que la han padecido y cuyas hijas corren el riesgo de sufrir idéntico abuso. En 2009, dos miembros de los Mossos d´ Esquadra viajaron a Gambia para explicar este plan. Gracias a estas acciones se han evitado unas 40 ablaciones anuales. La mutilación genital femenina está penada en España con hasta doce años de prisión y la retirada de la patria potestad de la menor.

10-XI-11, M. Sasot, lavanguardia