ŽJuicio a Timochenko: comienza la partidaŽ, Sergei Supinsky

Juicio a Timochenko: comienza la partida

23 septiembre 2011
Respekt
Praga
23-IX-11, presseurop
Un diputado ucraniano de la oposición ante un cartel gigante de Yulia Timochenko con el eslogan -

Un diputado ucraniano de la oposición ante un cartel gigante de Yulia Timochenko con el eslogan - "No a la represión política". Kiev, 6 de septiembre de 2011.

AFP/ Sergei Supinsky

El juicio abierto contra la antigua primera ministra se retomará el próximo 27 de septiembre, tres días después de la visita del presidente Yanukovich a Rusia. Una verdadera partida estratégica entre Kiev y Moscú, en la que Europa también tiene su papel.

Martin M. Šimečka

El pasado 5 de agosto, Rodion Kireev [el presidente del tribunal de Kiev] ordenó el encarcelamiento de la exprimera ministra ucraniana, en la celda n° 242 de la prisión de Lukhanovka en Kiev, despertando la ira de sus simpatizantes y de numerosos cargos políticos en todo el mundo. Yulia Timochenko, que se considera la encarnación postmoderna de la apasionada Juana de Arco o de Bereginia, la maravillosa divinidad y madre mítica de Ucrania, ha convertido su juicio en todo un ´reality show´.

Políticamente salta a la vista que el juicio de Timochenko podría considerarse como una triste confirmación del declive progresivo de la democracia en Ucrania. Pero se trata de mucho más que eso. En la frontera oriental de la Unión Europea se está librando otra batalla estratégica: la del futuro del conjunto de la Europa oriental. Que Ucrania, un país que cuenta con casi 50 millones de habitantes, caiga bajo control ruso o que lo haga dentro de la esfera de influencia de la UE determinará el destino de otros pequeños Estados de Europa oriental – Moldavia, Bielorrusia o incluso Georgia.

El juicio, cuyo veredicto de siete años de prisión ya está decidido [la audiencia se reanudará el 27 de septiembre] según el abogado de Timochenko, es un rompecabezas tanto para la UE como para Rusia.

Ucrania, una pieza maestra para Rusia

En 1997, Zbigniew Brzezinski escribió que Ucrania es una pieza maestra para Rusia. Sin ella, Rusia perdería su carácter de “imperio euroasiático”. Al retomar su control, podría convertirse en “un imperio potente que vincule Europa y Asia”. Esto explica el porqué Rusia presiona sin miramientos al presidente Victor Yanukovich [que estará de visita oficial en Moscú el 24 de septiembre] para que firme con ellos un acuerdo de unión aduaner .

Yanukovich se encuentra muy cerca de Rusia, pero no lo suficiente para entregar plenamente Ucrania. Con el objetivo de equilibrar sus relaciones con Rusia, se ha decantado por la “opción estratégica” de acercarse a la Unión Europea. Pretende firmar en diciembre, con la celebración de la cumbre UE-Ucrania, un acuerdo histórico de librecambio. No obstante, Rusia se lo ha dicho claramente: “Debes elegir, uno u otro”.

He ahí como se plantea a grandes rasgos esta partida de ajedrez, en la que Timochenko juega únicamente un papel secundario. Paradójicamente, su antiguo enemigo, el primer ministro ruso Vladimir Putin, con el que ella firmó un acuerdo para la distribución de gas en 2009, está de su parte. Precisamente esa firma es la que sustenta las acusaciones que pesan en su contra. Ucrania paga actualmente un precio de gas más elevado que numerosos países europeos. Lógicamente, Putin defiende a Timochenko (y a sí mismo a través de ella) y se enfada con Yanukovich, puesto que defiende que el contrato es plenamente válido.

Yanukovich mide los límites de tolerancia de la UE

Al perseguir a Timochenko, el presidente Yanukovich ha convertido a todos sus aliados en enemigos potenciales. Los observadores tratan de entender porqué se comporta así. Sin embargo, apenas encuentran ninguna lógica. Deshacerse, así de claro, de su principal rival en las últimas elecciones podría ser un motivo, pero con este juicio no hace sino reforzar la posición de Timochenko como líder de la oposición.

Otra razón, también muy verosímil, sería que trata de medir los límites de tolerancia de la Unión Europea con respecto a un régimen cada vez más autoritario. Como respuesta únicamente ha escuchado una serenata de críticas por parte de Bruselas y de los Estados europeos.

Cualesquiera que sean los motivos que han hecho que se celebre el juicio de Timochenko, una de las primeras consecuencias que podría acarrear es la repetición del caos energético de enero de 2009, cuando el gas ruso dejó de entrar a Europa por los gasoductos ucranianos y países como Bulgaria y Eslovaquia comenzaron a pasar frío. De hecho, con relación al precio del gas, Ucrania amenaza con llevar en octubre a Rusia ante los Corte Internacional de Arbitraje [de la Comisión de Naciones Unidas por el derecho comercial internacional] en Estocolmo.

El juicio a Timochenko, una situación comprometida

Hasta hace poco, en caso de litigio con Rusia, Yanukovich podía al menos contar con el apoyo de la Unión Europea, que quiere cerrar el Acuerdo de Asociación con Ucrania. Pero como Timochenko está inmersa en un juicio político (junto a otros ministros de su antiguo Gobierno, uno de los cuales está encarcelado desde hace un año sin haber sido juzgado), todo es diferente. “¿Qué señal lanzará la UE hacia el norte de África o a Bielorrusia si firma, en este contexto, un acuerdo de asociación?”, se plantea el analista Nico Lange en el Financial Times.

Con el juicio de Timochenko, Yanukovich se ha puesto en una situación comprometida de una manera incomprensible, tanto en Ucrania como fuera de ella. Los observadores ucranianos consideran que Timochenko ya ha ganado, acabe como acabe el juicio. Su estrella (política) empezaba a apagarse, las encuestas le daban únicamente un 10% de voces favorables a su partido, La Patria. Sin embargo, hoy vuelve a estar en primera plana y la oposición dividida empieza a hablar de unirse de cara a las elecciones legislativas de octubre de 2012.

Timochenko está convencida de que las circunstancias, el tiempo y el despropósito de de Yanukovich juegan a su favor. Puede que tenga razón, pero nadie puede asegurarlo con certitud. En cualquier caso, una cosa es segura, las circunstancias, el tiempo y el despropósito de Yanukovich van en contra de toda Ucrania y en contra de su futuro europeo.Y Europa podría llegar a perder todo interés por un país en el que tres elecciones libres consecutivas no han permitido garantizar una evolución democrática.

Desde Kiev

La UE tiene una deuda con Timochenko

“Desde hace algunas semanas, Kiev está literalmente inundada de declaraciones y advertencias por parte de nuestros socios europeos”, constata Dzerkalo Tyjna. “En Europa, no se andan con rodeos: si la situación no cambia, se suspenderá el proceso de ratificación de un acuerdo de libre comercio ampliado entre Ucrania y la UE.”

“Por el momento, la UE prefiere conservar el proyecto de tratado por su propia comodidad y seguridad”, señala el semanario ucraniano, ya que los gaseoductos ucranianos “son un factor importante para la seguridad europea”, porque “después de haber sentido de cerca el terrorífico espectro de la penuria del invierno 2008-2009, los europeos preferirían evitar encontrarse de nuevo en una situación parecida. Asimismo, siguen con mucha atención el desarrollo del conflicto entre Rusia y Ucrania basado en una posible revisión de los contratos de gas de 2009.

Günther Oettinger, comisario europeo de Energía, declaró que estaba dispuesto a mediar entre Ucrania y Rusia. Los detalles de esta ayuda europea se volverán a debatir durante la visita de Oettinger a Kiev, el 30 de septiembre.”

Aún falta por saber “cómo reaccionará Europa si se condena a Timochenko. ¿Le bastará a la UE con una condena seguida de una puesta en libertad, quedando a partir de entonces Yulia Timochenko inelegible? La UE tiene que reaccionar de una u otra forma, sobre todo porque los europeos creen tener una deuda con Timochenko. Durante el invierno 2008-2009, la UE la convocó, en calidad de primer ministro, para que Kiev aprobara con Moscú cuanto antes un acuerdo sobre el gas.”