els xuetes de Mallorca són (altra vegada) jueus

Más de cinco siglos después de  la conversión forzada de los judíos de España al catolicismo, el Tribunal Rabínico de Jerusalén ha declarado que los chuetas mallorquines son judíos. Esta comunidad, compuesta por unas 20.000 personas, es descendiente de quince familias judías. Así lo ha dictaminado la corte israelí después de una investigación realizada en Mallorca por sus propios rabinos.

Los judíos se convirtieron, sobre todo, para evitar su expulsión de España. Muchos siguieron practicando el judaísmo en secreto en sus casas. Si eran descubiertos, se arriesgaban a una casi inevitable tortura y ejecución. Asimismo, los chuetas, como cristianos nuevos, han padecido agresiones y discriminaciones a lo largo de los siglos. Una de las últimas fue en 1982, cuando sus tiendas y joyerías fueron atacadas tras la invasión israelí de Líbano.

Los rabinos que investigaron el árbol genealógico de los chuetas de Mallorca concluyeron que, en muchos casos, se continuaron casando con otros miembros de la comunidad. "Contrariamente a los marranos de España y Portugal, que en muchos casos se mezclaron con la población no hebrea, la comunidad de Mallorca mantuvo su identidad durante casi 700 años. Por eso continúan siendo judíos", declaró el rabino Israel Wiesel del Tribunal Rabínico de Jerusalén, que dirigió la investigación en Mallorca.

Los chuetas, poco a poco, ocupan el espacio público que les había estado vetado desde hace cinco siglos. El pasado mes de mayo, el Gobierno balear honró por primera vez la memoria de 37 personas ejecutadas en 1691 por la Inquisición y lamentó la persecución sufrida por los chuetas. El acto fue recogido por la prensa israelí y el The New York Times.

Michael Freund, presidente de la organización Shavey Israel, que lleva años presionando para que se reconozca el judaísmo de los chuetas españoles y portugueses, considera: "Hemos logrado abrir la puerta para que vuelvan a casa. Shavey Israel ha contribuido también a la conversión de la comunidad de Belmonte, en Portugal, en la que cientos de marranos volvieron formalmente al judaísmo, creando una sinagoga, un museo histórico y otras instituciones hebreas".

La organización de Freund, que tiene su sede en Jerusalén, busca reforzar la conexión entre distintas comunidades de todo el mundo que están vinculadas, de una forma u otra, al pueblo judío. Una de ellas, por ejemplo, es la de los Bnei-Menashe, que viven en el nordeste de India y que, según Shavey Israel, son descendientes de una tribu perdida de Israel.

A Freund le sorprende que en España todavía haya muchos marranos que en pleno siglo XXI tengan miedo de declarar abiertamente su pasado judío o su identidad hebrea. "Todavía son muchos - ha dicho a La Vanguardia-los que temen que revelar su judaísmo tenga impacto negativo sobre sus carreras profesionales o sus vidas sociales".

El rabino Wiesel adelantó que próximamente otros rabinos y expertos visitarán Mallorca para enseñar judaísmo e historia judía a cualquier chueta que desee recuperar su pasado y su identidad.

15-VII-11, H. Cymerman, lavanguardia