Obama li treu el PentÓgon a Clinton

El general Petraeus fue un héroe en Iraq. La guerra en este país ya se dio por acabada el pasado verano. Entonces, el presidente Obama anunció la retirada de todas las tropas en el plazo de un año, que muy pronto se cumplirá, aunque no son pocas las voces que insisten en que se debe dejar un destacamento de supervisión. Este verano ha de empezar la retirada de efectivos de Afganistán, frente en el que Petraeus, hombre republicano, sustituyó al general Mc-Chrystal. Este cometió la indiscreción de explicar a la revista Rolling Stone sus diferentes puntos de vista respecto a la política de Obama. El general quería más tropas en Afganistán.

Barack Obama quiere un poder militar sin resquicios en su relación con la Casa Blanca. Ahora es el momento: debe encarar un periodo preelectoral y, además, el Pentágono se enfrenta a un posible recorte de su presupuesto.

La retirada de Robert Gates como secretario de Defensa, prevista para este verano, le ha servido en bandeja de plata un cambio con el que el presidente cimentará un equipo de seguridad nacional conforme a sus teorías. Leon Panetta, director de la Oficina Central de Inteligencia (CIA) es el elegido para el cargo.

Fuentes políticas dan por hecho que hoy se procederá al anuncio oficial. Gates se ha caracterizado por sus alianzas en reiteradas ocasiones con los postulados de Hillary Clinton, secretaria de Estado. La última y más reciente, el caso de Libia y el apoyo a la resolución de Naciones Unidas de decretar una zona de exclusión aérea. Obama se mostraba muy reticente, mientras que Clinton y Gates eran intervencionistas. El actual jefe del Pentágono, nombrado para el cargo por el anterior presidente, George. W. Bush, ya había manifestado su interés por ser relevado.

Esta sustitución provoca un movimiento similar al de la ficha de dominó. La vacante de Panetta la ocupará David H. Petraeus, máximo responsable de las fuerzas internacionales destacadas en Afganistán. Todo apunta a que el general de los Marines John Allen reemplazará a Petraeus en Afganistán, mientras que el ex embajador estadounidense en Iraq Ryan Crocker (2007-09) será el nuevo representante diplomático en Kabul, donde se encuentra Karl Eikenberry.

A la marcha de Gates le seguirá, no mucho después, la de Mike Mullen como jefe de Estado Mayor, también puesto en el cargo por Bush, y del subsecretario de Estado, James Steinberg, que ha anunciado que se va a ejercer al terreno académico.

Los citados medios, sin embargo, han puesto el énfasis en la marcha del actual responsable de Defensa y enel nombre de su sustituto. El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, se limitó a decir que hoy se prevé "un anuncio pesonal". Además de la elección del presidente, los nuevos cargos deberán obtener la aprobación del Senado, aunque todos los indicios señalan que no será un problema para ellos.

La oposición republicana ya ha dado señales de que estos cambios son de su gusto. El presidente del comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, el conservador Peter King, apoya con fuerza los nuevos nombramientos del presidente Obama. "Panetta ha realizado un trabajo extraordinario en la CIA y el general Petraeus se ha distinguido como uno de los grandes líderes militares estadounidenses", dijo.

En los medios periodísticos ya se daba a Leon Panetta como el principal candidato a ocupar el directorio del Pentágono. No son tiempos fáciles. Se ha de encarar la retirada definitiva de Iraq, la guerra de Afganistán entra en la fase de enviar tropas a casa, mientras que la incertidumbre predomina respecto al futuro de Libia. Tampoco se ha de olvidar la situación que se vive en Siria, considerado - detrás de Irán-como el gran enemigo en Oriente Medio.

Panetta, antiguo congresista por California y ex jefe de personal de la Casa Blanca con el presidente Bill Clinton, fue una carta sorpresa cuando Obama le escogió para dirigir el servicio de inteligencia. De él se destacó su escasa experencia en ese terreno.

No ha pasado mucho tiempo desde entonces y su ascensión a la cúpula militar parecía algo cantado desde que Gates hizo público su deseo de dejar el cargo el próximo verano. A sus 72 años, al demócrata Panetta se le define como "un consumado hombre del interior de Washington".

En su edición digital, The New York Times remarcó que este nombramiento significa que Obama ha seleccionado "a un funcionario del Gobierno ya confirmado y con fuertes vínculos con la Casa Blanca y con el Congreso". El ex presidente Bush declaró que tanto Panetta como Petraeus "son buenos hombres y servidores públicos". Pero el caso de Petraeus también suscita que tal vez ha sido nombrado porque su liderazgo militar crea molestias al Gobierno de EE. UU.

28-IV-11, F. Peirón, lavanguardia