qu s Txetxnia?, Anna Politkovskaya

¿Qué es Chechenia?

Anna Politkovskaia
, periodista en “Novaia Gazeta” de Moscú y especialista en Chechenia.
LV, 7-II-04.

Chechenia es un territorio no muy grande situado en las estribaciones nororientales de la cadena principal del Cáucaso. Los chechenos son la etnia más numerosa del Cáucaso septentrional. La lengua chechena está emparentada con la rama de lenguas oriental-caucásica (najsko-daguestaní). De la historia antigua de Chechenia se conservan pocos testimonios. Tanto Gengis Kan como Batu Kan intentaron someter a los chechenos, pero no lo consiguieron. Las relaciones entre Moscú y los chechenos comenzaron en la segunda mitad del siglo XVI. En el siglo XVIII el gobierno ruso emprende la conquista del Cáucaso y organiza en Chechenia un ejército especial de cosacos como apoyo a la política colonial del imperio. Desde ese momento empieza la guerra ruso-chechena, que dura hasta hoy. La primera de sus etapas data de finales del XVIII, cuando durante siete años (1785-1791) un ejército unificado de muchos pueblos vecinos del Cáucaso septentrional, a las órdenes del jeque Mansur, libró una guerra de liberación contra el imperio ruso. La causa de esa guerra fue, en primer lugar, la tierra (la política de toma de tierras fértiles a los montañeses) y, en segundo lugar, la economía: Rusia empezó a cobrar derechos de aduana sobre las mercancías transportadas a través de Chechenia para su beneficio. El jeque Mansur es una página especial de la historia chechena, uno de los dos héroes chechenos cuyo nombre, recuerdo y legado ideológico utilizó el general Dzhojar Dudaiev para realizar la llamada “revolución chechena de 1991”, llegar al poder y declarar la independencia de Chechenia respecto de Moscú, lo cual condujo, entre otras cosas, a casi ya una década de modernas, pero medievales por su crueldad, guerras ruso-chechenas.

El otro héroe checheno que también cobró relevancia en 1991 es el imán Shamil (1797- 1971), líder de las siguientes guerras ruso-caucásicas del siglo XIX, que duraron 40 años con interrupciones. El imán Shamil consideraba al jeque Mansur como su maestro. Y a finales del siglo XX el general Dudaiev, a su vez, los citaba a ambos como “sus maestros”. Lo cual no es casual: el jeque Mansur y el imán Shamil son autoridades populares incuestionables, porque lucharon por liberar e independizar el Cáucaso de Rusia. Se trata de un detalle capital para la comprensión de la psicología nacional de los chechenos, generación tras generación de los cuales han considerado a Rusia la fuente de la mayoría de sus males, lo cual no les impidió combatir con abnegación y honradez del lado de la Rusia que los había sometido tanto en la Primera como en la Segunda Guerra Mundial. En 1944, los chechenos, al igual que algunos pueblos más del Cáucaso septentrional, fueron sometidos a represión y, por decisión de Stalin, trasladados en cantidades masivas a Asia Central, de donde regresaron sólo en 1957, tras la muerte de Stalin (de los trescientos mil sometidos a deportación forzosa murieron en el destierro ciento ochenta mil chechenos).

Chechenia es una región petrolífera. La extracción industrial de petróleo comenzó aquí en 1893 y prosiguió hasta el principio mismo de la primera guerra chechena del siglo XX (1994-96). Ahora la mayoría de torres petroleras y plantas de refinamiento han sido destruidas, y la extracción del petróleo se efectúa con métodos artesanales y, en general, ilegales. La segunda guerra chechena comenzó en septiembre de 1999 como respuesta a la insolente marcha sobre la vecina Daguestán en julio de 1999 de destacamentos de los comandantes de campaña chechenos Shamil Basaiev y Jattab (árabe de Arabia Saudí, muerto en las montañas de Chechenia en marzo del 2002). En ese momento, el presidente Dudaiev ya estaba muerto (aniquilado por un cohete autoguiado en el transcurso de una conversación telefónica por vía satélite) y gobernaba Chechenia Aslan Masjadov, el segundo presidente, elegido en 1997 (las elecciones se celebraron en presencia de observadores internacionales y fueron reconocidas por ellos), ahora escondido en las montañas y considerado líder de la resistencia partisana chechena al Ejército federal, cuyo contingente en Chechenia en el momento presente se estima en hasta ochenta mil personas, para una población aproximada de seiscientas mil.

La segunda guerra chechena se ha demostrado muy provechosa para el Kremlin desde el punto de vista político. En Moscú se produjo el cambio de poder del perpetuamente enfermo presidente Eltsin a su desconocido sucesor Vladimir Putin, director del FSB (denominación actual del KGB) y posterior primer ministro. Precisamente Putin dio la orden de iniciar la segunda guerra en el Cáucaso norte y después la aprovechó con toda su fuerza propagandística para ser elegido públicamente presidente de Rusia en marzo del año 2000, con los lemas “Rusia fuerte” y “Mano de hierro en la lucha contra sus enemigos”.