«“La contrarrevolución cultural está en marcha”, se anuncia por todas partes. Desde J. D. Vance hasta Éric Zemmour, pasando por Giorgia Meloni y Geert Wilders, los populistas se han propuesto, efectivamente, reconquistar el espacio cultural. Pero, ¿podrán lograrlo?
Están convencidos de que la identidad del pueblo está amenazada y de que, para defenderla, no basta con aprobar leyes contra la inmigración: hay que recuperar su cultura frente a un liberalismo que culmina en el «wokismo» y el multiculturalismo.
¿Cómo restaurar, sin embargo, la cultura cuando la globalización y la virtualización la han socavado? ¿Cuando ya no constituye la base de la sociedad? La contrarrevolución cultural pretende llenar el vacío dejado por el liberalismo. ¿Son capaces de ello los modelos antropológicos que defiende, el individualismo hedonista de los viejos tiempos o el neoconservadurismo cristiano?
Y si son incapaces de restablecer los lazos sociales, ¿cómo podrían gobernar?»
Publicación el 25 de septiembre
19-VIII-2026, leGrandContinent