La votación final para abolir las corridas de toros en Catalunya fue seguida masivamente por internet y por las redes sociales. Fue todo un acontecimiento mediático. Más de 60.000 personas siguieron en directo el debate por la web del Parlament. De ellas, 14.000 se conectaron desde el extranjero. Internautas de hasta 56 países, como Alemania, Francia, Reino Unido, Noruega, Rusia, China, Japón, Australia, Estados Unidos, Canadá, México y la mayoría de los países de Sudamérica, estuvieron pendientes de la andadura del debate y de la votación final. En algunos de estos países, especialmente los americanos, es creciente el debate sobre la idoneidad de los toros y de si su pervivencia merece la pena. El seguimiento supone un nuevo récord en la web del Parlament, que hasta ahora había alcanzado la cota de las 40.500 conexiones cuando el pasado 3 de marzo compareció el torero y ganadero José Miguel Arroyo para dar su opinión sobre la iniciativa legislativa popular.

"¡Se puso fin a la tortura!", exclamaba emocionada una militante animalista en el Parlament. "¡Prohibiréis pero no convenceréis, la cultura está en el alma", gritaba un joven defensor de la tauromaquia con lágrimas en los ojos. Fueron dos de las numerosas reacciones que se vivieron ayer en la tribuna del hemiciclo catalán segundos después de que los diputados decidieran, por 68 votos a favor, 55 en contra y 9 abstenciones (tres de los 135 diputados optaron por no votar) prohibir por ley las corridas de toros en Catalunya.
La fecha de defunción ya está señalada en rojo en el calendario: 1 de enero del 2012. Ese día las puertas de la Monumental de Barcelona, única plaza que permanece en activo, se cerrarán para siempre a diestros y astados. La prohibición no afectará sin embargo a los correbous,de gran popularidad en las Terres de l´Ebre, en los que el animal no muere ni se le clavan banderillas.
No hubo margen a la sorpresa y la libertad de voto otorgada por las direcciones de CiU y PSC a sus respectivos diputados inclinó la balanza en favor de las tesis abolicionistas.
La mayoría de los diputados nacionalistas, entre ellos su líder, Artur Mas, y sus más estrechos colaboradores: Oriol Pujol, Felip Puig y Francesc Homs, apoyaron la iniciativa popular legislativa (ILP) presentada por la plataforma animalista Prou!, con un aval de 180.000 firmas.
Los socialistas, en cambio, optaron ampliamente por el voto en contra de la abolición de las corridas, aunque con algunas excepciones significativas en el resultado final como la de tres diputados de Ciutadans pel Canvi o las abstenciones del conseller de Economia, Antoni Castells, y del diputado Joan Ferran, que curiosamente se ha destacado denunciando la existencia de una "costra nacionalista". Así, los votos nacionalistas y socialistas contrarios a la tauromaquia, sumados a los de ERC e ICV-EUiA, convirtieron en realidad la prohibición del toreo.
La medida tomada por el Parlament, que fue seguida en directo por numerosos medios internacionales, situó rápidamente a Catalunya bajo los focos de la polémica. Consciente de que la controversia ya estaba servida - polémica que incomoda y mucho al PSOE-,el presidente de la Generalitat, José Montilla, ausente del hemiciclo durante el debate, compareció con celeridad en sala de prensa para leer una declaración institucional.
En esta proclamó que el signo de su voto había sido contrario a la prohibición de las corridas al "creer en la libertad"; recordó asimismo que esta iniciativa legislativa popular no había partido del Gobierno tripartito, y trató de desactivar las posibles interpretaciones del resultado como de un puyazo de Catalunya a España asegurando que "se equivocan los que ven en esta decisión elementos identitarios". Por último, el president y líder del PSC concluyó con una llamada a la calma y al respeto mutuo: "Espero moderación y sentido de la responsabilidad de todo el mundo".
Montilla salió a la palestra y provocó que Mas, quien se reunió durante unos minutos con su núcleo duro en el Parlament para medir el mensaje que iba a lanzar, también quisiera explicar su voto ante los medios. El líder nacionalista reconoció haber votado en contra de los toros por "motivos de conciencia". El líder de CiU también quiso restar carga emocional a la decisión tomada por la Cámara y repitió en varias ocasiones que esta no respondía en absoluto a "un combate entre
Catalunya y España". Negó rotundamente que hubiera motivos antiespañoles. En la misma línea, se expresó Joan Puigcercós, presidente de ERC, durante una intervención parlamentaria en la que evitó cualquier elemento de polémica y trufó su discurso de argumentos científicos como "el incuestionable sufrimiento animal en la plaza".
Ni los argumentos de Mas ni las explicaciones de un Puigcercós mucho más moderado de lo habitual convencieron a PP y C´S, que no dudaron en acusarles de querer acabar con las corridas por el nexo cultural que estas suponen con el resto de España.
Alicia Sánchez-Camacho, presidenta de los populares, señaló directamente a CiU, por su posición ambigua hasta el último momento, y al PSC, por no frenar las ansias "independentistas" de sus socios tripartitos, de ser los principales culpables de la prohibición. Una medida que, anunció, el PP tratará de anular en el Congreso la semana que viene, cuando presente una petición para que la tauromaquia sea declarada de interés cultural general en toda España. Un movimiento táctico que obligará al PSOE a tener que definirse.
La prohibición de las corridas de toros, la sentencia del Estatut y la proximidad de las elecciones catalanas. Esos fueron los tres elementos que manejaron en la prensa internacional, entregada como nunca a un debate parlamentario en Catalunya. Medios de comunicación de todo el mundo informaron ampliamente en sus ediciones on line de la prohibición catalana del toreo.
´The New York Times´ (EE. UU.) "La identidad catalana en el debate" "Las corridas de toros, consideradas por muchos españoles como parte esencial de su cultura, han sufrido el golpe más duro. (...) El debate sobre la prohibición de las corridas (...) ha quedado eclipsado por un debate político sobre la identidad catalana, en un momento en que cuestiones similares centran la agenda en otros países europeos, desde Bélgica a los Balcanes. (...) La prohibición tendrá escaso impacto económico, ya que los toros llevan tiempo perdiendo adeptos en esta comunidad, donde sólo queda una plaza en activo en Barcelona, que atrae a unos 400 abonados".
´Le Monde´ (Francia) "Venganza catalana" "Victoria histórica para los contrarios al toreo (...) Partidarios y contrarios de las corridas se habían movilizado ante una votación que se anunciaba ajustada (...) Los medios conservadores hace días que abordan la posible prohibición en clave de una voluntad de venganza por parte de algunos políticos catalanes, después de una reciente sentencia del Tribunal Constitucional que recorta algunos aspectos del Estatuto de autonomía de la región".
´La Repubblica´ (Italia) "Enésima toma de distancia" "Para algunos la decisión de Catalunya representa la enésima toma de distancia respecto al poder central de Madrid y el debate sobre la cultura y las tradiciones españolas; es una manifestación de aquellas instancias independentistas que se han acentuado en los últimos tiempos".
´Los Angeles Times´ (EE.UU.) "Afirmación de la identidad" "Los legisladores del Parlamento regional de Catalunya aprobaron la ley después de emitir emocionados discursos que combinaban expresiones de apoyo al mantenimiento de la tradición con otros que denunciaban la crueldad del toreo. (...) Los críticos han atacado la campaña para la prohibición señalando que esconde fines claramente políticos nacionalistas. Sospechan que el verdadero motivo es la afirmación de la identidad catalana como diferente. (...) Los conservadores aseguran que acabar con el toreo socava aún más la unidad española, y lo consideran un ataque gratuito en una de las tradiciones más sagradas del país".
CNN (EE.UU.) "El nacionalismo ha influido" "Catalunya es la primera región peninsular española que prohíbe los toros para poner fin a la crueldad sobre este animal. (...) Algunos analistas han señalado que el nacionalismo catalán - incluidos algunos que desean independizarse de España-ha influido en la votación. La proximidad de las elecciones al Parlamento autonómico a finales de año también ha jugado un papel".
´Libération´(Francia) "Victoria incontestable" "Esta rica región del nordeste será la segunda española que prohíbe el toreo, después de Canarias, que lo hizo en 1991, una victoria incontestable para los que se oponen a la corrida. El debate del miércoles, previo a la votación en el Parlamento catalán, ha girado esencialmente en torno al carácter cruel o no de las corridas de toros y de la libertad de los que quieren asistir, en una región en la que el toreo va a la baja".
´El Universal´ (México) "No afectará a los ´correbous´" "Pese a sólo estar en activo la plaza de Barcelona, Catalunya, una de las regiones más ricas de España, cuenta con tradiciones taurinas, como los correbous - espectáculos callejeros con toros, a los que se les prende fuego en las astas aunque no son sacrificados-y a los que no afectaría esta iniciativa, extremo que ha servido a los defensores de la fiesta el carácter "hipócrita" de la prohibición. Con la decisión del Parlamento de Catalunya - una de las regiones con más autogobierno-,se abre la incertidumbre sobre el futuro de las corridas en un país, donde el toreo está identificado por amplios sectores sociales como fiesta nacional".
´El Nuevo Siglo´ (Colombia) "PP quiere dejarlo sin efecto" "Las reacciones a la abolición no se hicieron esperar y el conservador Partido Popular - principal de la oposición en España y cuyos 14 diputados en el Parlamento regional catalán votaron en contra del veto-anunció su propósito de dejar sin efecto en las Cortes la prohibición. Los conservadores han anunciado que pedirán que los parlamentos regionales "no tengan capacidad para prohibir" este tipo de festejos".
29-VII-10, red, lavanguardia |