in-competència a la cultura política basca i catalana
la reunión de ayer ponía de manifiesto que CiU y PNV son fuerzas que siempre completan mayorías de gobierno. Una de las condiciones que los nacionalistas vascos están esgrimiendo para salvarle las cuentas es el respeto a la lista más votada en las elecciones. Es decir, que gobierne el partido que más votos recibe en las urnas. Se trata de una demanda a la que CiU desde luego también sería sensible. Artur Mas llegó a pactarlo con Zapatero. Ahora se trataría de hacerlo en público y por escrito e incluso con modificaciones legales. No en vano, las dos formaciones nacionalistas han sido desalojadas del poder en sus respectivos territorios pese a haber seguido siendo las fuerzas más votadas en las elecciones en Catalunya y Euskadi. Y, en ambos casos, por los socialistas. El PP tampoco vería mal una reforma de estas características con intereses en Galicia, Baleares y Andalucía. 20-VII-10, red, lavanguardia