La investigación abierta ayer por la Fiscalía Anticorrupción contra la corporación municipal de Orihuela y contra el presidente provincial, José Joaquín Ripoll, se suma al denominado caso Fabra y al caso Gürtel, que salpica a destacados líderes de este partido, entre ellos al President Francisco Camps.
   - Castellón: Carlos Fabra, Presidente de la Diputación Provincial y del PP: el líder del PP de Castellón está imputado por varios delitos contra la Administración Pública y contra la Hacienda Pública. En breve se puede abrir juicio contra él. - Valencia: Francisco Camps, Presidente de la Generalitat y del PP: el President está imputado, junto a otros miembros de su Gobierno, por un delito de cohecho pasivo por el caso de los trajes. Puede ser juzgado en breve. - Alicante: José Joaquín Ripoll, Presidente de la Diputación Provincial y del PP: El líder del sector zaplanista del PP fue ayer detenido en relación con una investigación de Anticorrupción por el caso de la adjudicación de la contrata de basuras.
La detención de Ripoll supone un duro golpe a la familia zaplanista. El presidente provincial ha sido y es la principal oposición interna del PP valenciano contra Camps. De hecho, Ripoll no ha acudido a ningún acto de los últimos que se han organizado en defensa del president valenciano por el caso Gürtel. La guerra se recrudeció en el último congreso provincial del PP de Alicante, donde Camps y Ripoll fueron incapaces de alcanzar un pacto para cerrar el cónclave con la unión de ambas familias. El president valenciano intentó ganar la batalla con su delfín, el ex alcalde de Benidorm, Manuel Pérez Fenoll. Sin embargo, Ripoll ganó el congreso y el divorcio entre ambas familias populares de consolidó. Camps, tras conocer ayer la detención de Ripoll, pidió "prudencia y responsabilidad"; aunque desde Canal 9 se dieron todo lujo de detalles sobre la operación. Desde Génova se impuso un total silencio sobre el asunto.

La Fiscalía Anticorrupción acabó ayer con el mito, muy extendido en el PP de Alicante, de que los zaplanistas -partidarios de Eduardo Zaplana y que controlan esta provincia- estaban, al contrario que los campsistas -partidarios de Francisco Camps-, fuera de toda sospecha de corrupción. Bien al contrario, la irrupción de la policía ayer en el Ayuntamiento de Orihuela y en la Diputación Provincial, con el intenso interrogatorio al presidente provincial José Joaquín Ripoll, alimenta la tesis de que todo el PP de la Comunidad Valenciana está salpicado por la corrupción. Lo que no deja de aumentar el problema que tiene la dirección nacional del PP con el partido en Valencia desde que estalló el caso Gürtel hace dos años.
El caso Fabra es el más antiguo, se inició hace seis años y golpea de lleno al presidente de la Diputación de Castellón y presidente provincial del PP, Carlos Fabra. En fase de recuperación de un reciente trasplante de hígado, Fabra ejerce un poder en esa provincia que va más allá de lo político para entrar de lleno en lo social, con ciertas dosis de lo que la oposición socialista llama "caciquismo". Se puede sentar antes de que finalice el año frente a un jurado popular. Está procesado por los presuntos delitos de cohecho, tráfico de influencias y contra la hacienda pública, que incluyen el fraude fiscal y el blanqueo de dinero. A pesar de las evidencias, y de las imputaciones, tanto el PP que lidera Camps -que gracias a Fabra pudo ganar la batalla interna contra los zaplanistas- como el PP nacional nunca han dejado de dar su apoyo al presidente de Castellón.
El caso Gürtel es, sin duda, el más grave, en la medida en que afecta, entre otros, al presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, acusado de un presunto delito de cohecho pasivo por el caso de los trajes que lo puede llevar a sentarse ante un jurado popular. Además de Camps, en este caso de los regalos presuntamente realizados por la firma Orange Market, que dirigía ÁlvaroPérez, el Bigotes, aparecen también como beneficiarios el ex secretario general del PP de Valencia, Ricardo Costa, y los ex altos cargos, Víctor Campos y Rafael Betoret. Una instrucción paralela iniciada por el juez de la Audiencia Nacional, Antonio Pedreira, y ahora en manos del TSJ de Valencia vincula presuntamente a la cúpula del PP valenciano y a la Generalitat valenciana en la presunta comisión de varios delitos electorales, entre estos la financiación irregular.
La investigación de Anticorrupción en Alicante cierra el círculo. Al PP de Castellón y a la dirección del PP de Valencia se suma ahora un nuevo caso que afecta a la familia de los zaplanistas y a su líder, José Joaquín Ripoll. La investigación, que está abierta, salpica a la Diputación Provincial y al Ayuntamiento de Orihuela por presuntas irregularidades en la adjudicación de las contratas de basuras. Sólo los líderes Rita Barberá, alcaldesa de Valencia, y Alfonso Rus, presidente de la Diputación de Castellón, no están salpicados por la corrupción.
7-VII-10, S. Enguix, lavanguardia |