El Tribunal Penal Internacional condenó ayer a los serbiosbosnios Vujadin Popovic y Ljubisa Beara a cadena perpétua por genocidio. Ambos participaron en la masacre de Srebrenica, donde en el 1995 fueron ejecutados más de 8.000 musulmanes. Nunca un tribunal de crímenes de guerra de la ONU había dictado una sentencia tan dura en un caso relacionado con las guerras de los Balcanes. Otro oficial serbiobosnio ha sido condenado a 35 años de prisión por complicidad con el genocidio. Cuatro acusados más fueron absueltos de genocidio pero condenados a penas de cuatro a diecinueve años de cárcel por otros crímenes de guerra. Esta sentencia refuerza los cargos contra el ex líder serbiobosnio, Radovan Karadzic, detenido en Belgrado en 2008. Según los jueces, los procesados actuaron por orden expresa de Karadzic, quien quiso provocar una "situación insoportable de inseguridad total sin esperanza de supervivencia" para la población de Srebrenica. La masacre contra hombres y niños fue la más grave en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. 11-VI-10, ap, lavanguardia