avaluació educativa: falsa si la fan els propis professors

Todo el alumnado de 6. º de primaria, unos 65.800 estudiantes, será evaluado cada año antes de que finalice el curso en una prueba al margen de las ordinarias del centro. El presidente de la Generalitat, José Montilla, anunció ayer esta iniciativa, que se pondrá en marcha este curso, durante su intervención en el debate sobre política general, que ayer se inició en el Parlament.

La iniciativa de Educació, que se sumará a las pruebas de competencias básicas que desde el 2001 hace el alumnado de 4. º de primaria y 2. º de ESO, pretende obtener una radiografía homogénea del nivel de un alumnado que está a punto de cambiar de ciclo escolar y frenar el fracaso escolar. El resultado de la prueba no condicionará que los alumnos pasen o no de curso.

Las pruebas facilitarán, además de una fotografía del nivel del alumnado, información sobre la marcha de cada centro educativo, ya que los ejercicios se basarán en las competencias básicas que deben haber adquirido los estudiantes al concluir primaria. En una primera fase se centrarán en conocimientos lingüísticos y matemáticas, y no se descarta evaluar otras competencias más adelante.

A partir de los resultados, cada centro dispondrá de información suficiente para corregir sus puntos débiles y potenciar los fuertes. Las familias tendrán información, que será confidencial, sobre el nivel académico de sus criaturas, y la sociedad conocerá en qué situación está el sistema, aunque no se hará un ranking de centros.

La mecánica de la prueba será simple. Los ejercicios escritos, diseñados por el Consell Superior d´Avaluació de Catalunya (CSAC), se realizarán en todas las escuelas a la vez. Unos días más tarde se harán las pruebas orales, aunque en estas, de momento, sólo participarán unos centros a modo de prueba piloto, ya que su puesta en marcha es compleja. Los ejercicios serán evaluados en cada centro por una comisión, coordinada por la inspección educativa, formada por docentes del propio centro y profesorado externo.

Esta evaluación se suma a las que la ley de Educación (LOE) establece para el alumnado de 4. º de primaria y 2. º de ESO, aunque la diferencia es que estas servirán de autoevaluación de los propios centros. Catalunya realiza las pruebas que ahora instaura la LOE para todo el territorio español desde el 2001. Educació argumenta la conveniencia de esta evaluación generalizada al final de primaria porque hay un cambio de ciclo y de sistema de trabajo y es importante que el alumnado empiece bien la ESO. "Si la inicia mal, difícilmente se recuperará. Intentaremos prevenir para reducir el 30% de fracaso escolar que se da en la ESO", explica Joaquim Prats, presidente del CSAC.

Los centros todavía no conocen la iniciativa, aunque Educació está empezando a informar sobre ella. La evaluación generalizada es una práctica extendida en la mayoría de los países de Europa, aunque no todos las hacen del mismo modo. En la mayoría de los casos se hacen al acabar primaria.

1-X-08, M. Beltran, lavanguardia