"El libro de los susurros", Varujan Vosganian

Armenios de la diáspora

"El libro de los susurros", Varujan Vosganian, Pre-textos.

ROBERT SALADRIGAS
Este Libro de los susurros (Cartea soaptelor,2009) es, en principio, una novela sobre la sangrienta y turbia historia moderna del pueblo armenio, un pueblo que como el judío fue condenado a vivir en la diáspora y tuvo su propio holocausto. Aún hoy, pese al establecimiento de la República Armenia, un territorio remoto y pequeño, los armenios del mundo, dispersos entre Europa, Asia y Estados Unidos, sólo encuentran su identidad en la memoria común mientras siguen intentando, en vano, que Turquía admita ser responsable del genocidio de 1915. Pero a medida que el lector se adentra en el libro, entiende que el texto de supuesta ficción, poblado de "muertos antiguos y nuevos", es también un valioso documento histórico, una autobiografía familiar y vecinal del autor, y, por último, la expresión destilada de una conciencia colectiva.

Así que estamos ante una obra de auténtico calado, escrita por quien estaba en las mejores condiciones para hacerlo: Varujan Vosganian (Craiova, Rumanía, 1958), criado en Focsani, poeta, militante del Partido Liberal rumano, ex ministro de Economía, políticamente controvertido - sus adversarios sembraron el rumor, al parecer falso, que había sido confidente de la temible Securitate de Ceausescu-,que nació en una época en que la gente de su entorno se comunicaba entre susurros y tuvo la inmensa fortuna de haber convivido con su abuelo Garabet Vosganian, depositario del pasado de pérdida, dolor y descomposición de los armenios asentados en la castigada tierra rumana, un "ángel viejo" (murió en 1968) que "tenía una visión directamente kantiana del mundo" y transmitió al niño, todo oídos y curiosidad bajo el albaricoquero de la casa paterna, el afán de convertir - buscándose a sí mismo-los miles de susurros de un siglo dramático en un libro de papel cuya impresión los hurta de la muerte y el olvido.

Como se comprenderá, es inútil la pretensión de resumir en este espacio la vigorosa epopeya de la comunidad armenia y las historias en carne viva de los numerosos personajes que viven en El libro de los susurros;el relato de las tradiciones, los hábitos de vida, las formas culinarias, los olores y colores con los que se identifican los armenios. O detallar cómo se las arregla el magnífico narrador europeo que es el matemático Vosganian para hacernos ver, utilizando diversos registros expresivos, el vasto entramado de una obra que se va tejiendo y desplegando ante nuestra mirada y de la que él, su creador, no es más que el instrumento - no el último eslabón-de un bello y durísimo relato épico, real incluso en su vena fantástica, que todo un pueblo - su pueblo-de deportados y apátridas, minoritario, sufrido aun cuando alguna vez quiso vengarse de los genocidas, escribió desde los torrentes de sangre que tiñen su pasado. Es inexcusable leer este inolvidable libro si se quiere saber y comprender algo que probablemente - al margen de quienes conocen Los cuarenta días del Musa Dagh,de Franz Werfel-pocos saben ni comprenden. Un ejercicio histórico-literario obligado.

16-II-11, culturas/lavanguardia