*Quina relació existeix entre Ucraïna i la ‘Rebel·lió a la granja’ de George Orwell?*, Miquel Berga

El 1947 refugiados ucranianos que escapaban de Stalin editaron una traducción a su lengua de la famosa obra con un nuevo prólogo del escritor inglés
George Orwell, foto tomada por Vernon Richards en 1945

El escritor George Orwell, en una foto tomada por Vernon Richards en 1945 

Este mes de marzo se cumplen 75 años de la publicación de Kolhosp Tvaryn , la primera edición ucraniana de Rebelión en la granja , de George Orwell (1903-1950). Las circunstancias de aquella iniciativa se ven hoy cargadas de resonancias significativas mientras sigue aumentando la riada de centenares de miles de ucranianos que huyen de su país ante la invasión militar de Putin. El dictador ruso, en un giro netamente orwelliano, no habla de guerra sino de "operación militar especial”. El uso de eufemismos de este tipo para tapar las realidades son fáciles de detectar para los lectores de Mil novecientos ochenta y cuatro , la brillante disección que Orwell escribió en forma de novela sobre los mecanismos inherentes a los sistemas totalitarios.

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Portada de la versión ucraniana de la obra de Orwell publicada en 1947 

Orwell explicó que su objetivo fue exponer el mito soviético a través de una historia fácil de entender

Orwell no consiguió publicar Animal Farm , su sátira anti-estalinista, hasta 1945, justo cuando la Unión Soviética y el Reino Unido habían dejado de ser aliados de guerra. Seis meses más tarde, un joven lingüista ucraniano refugiado, Ihor Sevcenko, quedó fascinado por las verdades profundas que emergían de aquel pequeño volumen que Orwell subtituló, irónicamente, “un cuento de hadas” y decidió traducirlo a su lengua. Sevcenko se puso en contacto con Orwell para pedirle un prólogo especial para dar contexto a aquella edición tan especial. El autor de Homenaje a Cataluña lo hizo con mucho gusto, convencido de que nada podía ser más efectivo que la disidencia de los que habían vivido bajo Stalin. El texto original de Orwell se perdió, y lo que tenemos es una retraducción al inglés de la traducción de Sevcenko.

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Página de la edición ucraniana en la que se reprodujo una fotografía del autor, George Orwell 

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La obra, según explicó Sevcenko a Orwell, se editó por iniciativa de un núcleo de ucranianos soviéticos, la mayoría de los cuales habían sido miembros del partido bolchevique que acabaron pasando por los campos de concentración de Siberia por sus críticas contra “el bonapartismo contrarrevolucionario de Stalin y la explotación que el nacionalismo ruso hacía del pueblo ucraniano”. De la obra se distribuyeron unos dos mil ejemplares entre los refugiados ucranianos que se amontonaban en los llamados “ campos para personas desplazadas” instalados en Alemania en los primeros años de la posguerra. Para aquellos refugiados, el texto de Orwell en su lengua era un manifiesto de resistencia, una brizna de esperanza sobre la conciencia, entre los países democráticos, de la naturaleza real del estalinismo.

Un joven lingüista ucraniano refugiado, Ihor Sevcenko, quedó fascinado por el pequeño volumen de Orwell

Gracias a la edición ucraniana, conocemos la génesis del libro de Orwell en sus propias palabras: “ A mi vuelta de España pensé en exponer el mito soviético en una historia fácil de entender para casi todo el mundo y que se pudiera traducir fácilmente a otros idiomas. No obstante, los detalles reales de la historia no me llegaron hasta que un día (entonces vivía en un pequeño pueblo) vi a un niño pequeño, quizá de diez años, conduciendo un enorme carro por un camino estrecho mientras azotaba el caballo siempre que intentaba girar. Me sorprendió que si tan solo estos animales tomaran conciencia de su fuerza, no tendríamos ningún poder sobre ellos, y que los hombres explotan los animales de la misma manera que los ricos explotan el proletariado. Procedí a analizar la teoría de Marx desde el punto de vista de los animales.”

La edición de 1947, de dos mil ejemplares, era como un manifiesto de resistencia contra el estalinismo

Ihor Sevcenko, el traductor de Rebelión en la granja , aquel joven refugiado ucraniano de 1947 que huía de la Rusia Soviética, consiguió vivir y seguir estudiando con una beca en la universidad de Lovaina, en Bélgica. Años más tarde, se convirtió en un reputado académico de lenguas eslavas en Harvard. Murió en el 2009.

Un filme de homenaje

Andrea Chalupa, el guionista de la película ‘Mr. Jones’, ya lo anticipó hace tres años: “Ucrania es el objetivo número uno de Putin”

Hace tres años, Andrea Chalupa, descendiente de ucranianos, promovió la película Mr Jones , sobre un periodista en la URSS de la década de los treinta y las dificultades que sufrió para denunciar la hambruna que se sufría en la Ucrania de Stalin. Chalupa guarda como un tesoro la edición de Rebelión en la granja que su abuelo había conseguido en los campos de refugiados de la posguerra y su película juega con un Orwell ficticio como un homenaje sutil al escritor inglés. A propósito del estreno de la película, Andrea Chalupa declaró: “ Ucrania es el objetivo número uno de Putin, y Kiev es el vivero de la oposición a su régimen... los paralelismos históricos son alucinantes y la manera como un dictador intenta consolidar su poder siempre se repite”.

Los autoritarismos no son, efectivamente, muy creativos. La retórica en relación a sus objetivos puede tener variaciones, pero la miseria moral y material que proyectan los dictadores sobre su propio pueblo es invariablemente la misma. La misma que podemos constatar estos días.