*alteritat*, Rafa Villaró

“...a la llum que defineix les coses
que han estat donades als noms...”
(B. Rosselló-Pòrcel)

“Und damit ich auch was thu,
Seh ich euch im Lehnstuhl zu.”
(Y con ello no permanezco inactivo

 puesto que desde mi sillón os miro)
(Kant)

“1. El concepto de identidad, no definible, se opone al de alteridad (como “lo mismo” a “lo otro”) que tampoco puede ser definido: en cambio, la pareja, como tal, es interdefinible por la relación de presuposición recíproca, y es indispensable para fundar la estructura elemental de la significación.

2. Por oposición a la igualdad que caracteriza a los objetos que poseen excatamente las mismas propiedades cualitativas, la identidad sirve para designar el rasgo o el conjunto de rasgos (en semiótica: semas o femas) que tienen en común dos o más objetos. ... el reconocimiento de la identidad de dos objetos, o su identificación, presupone su alteridad, es decir, un mínimo sémico o fémico que los vuelve, en primera instancia, distintos. Desde este punto de vista, la identificación es una operación metalingüística ... , entre otras, para construir el objeto semiótico.

3. La identidad sirve, igualmente, para designar el principio de permanencia que permite al individuo permanecer el “mismo”, “persistir en su ser” a lo largo de su existencia narrativa, a pesar de los cambios que provoca o sufre. ...

4. La identificación será una operación, asumida por un observador, consistente en el reconocimiento de la coherencia de los diversos roles sucesivos asumidos por un mismo actor, ... El hacer de identificación supone como mínimo un juicio de adecuación, aplicado a por lo menos dos roles, dos actantes o dos actores....”

(A.J.Greimas, J.Courtés)

Però la co-condició necessària d’alteritat planteja la qüestió dels dos moments identificatius: l’existència de quelcom i l’existència de quelcom altre que, essent de la mateixa espècie (si no no els podriem comparar), tingui algún tret distintiu en el que proclamar una diferència.

L’operació d’identificar crea als actors d’un discurs, potencials objectes d’estudi. La qual cosa no vol dir, però, que no hi fossin, sinò que no existien -en el discurs que delimita la nostra realitat-.

Filosóficament, la identitat és un atribut ontològic. Ens parla de la manifestació de les coses no per sí mateixes, sinò per tal com són copsades. Perspectiva coincident amb la metafísica durant grans époques, Kant la reduí i limità, però amb Hegel i la seva profunda influència entra en el pensament modern, estant en la base de plantejaments ideològics les expressions polítiques dels quals tenen en comú el totalitarisme. Heidegger és el gran pensador ontològic del segle XX, essent molt interessant seguir el fil del discurs sobre la identitat d’un dels seus més coneguts deixebles, la jueva Hannah Arendt, i els marcs polítics, més atribuits que realment assumits, de tots dos.

De Heidegger: “El principio de identidad mira hacia delante y hacia atrás: ... hacia atrás, en el campo del origen de la esencia de la metafísica, cuya constitución se encuentra determinada por la diferencia. La mutua pertenencia de identidad y diferencia ...

...lo mismo no es lo igual. En lo igual desaparece la disparidad. En lo mismo aparece la disparidad. ...La pregunta por el sentido de este “lo mismo”, es la pregunta por la esencia de la identidad. ... “

 

Rafa Villaró, Barcelona, 1993.