"de la carn de cura (i ficar-se, o no, en política)", Cassandra

“No comáis carne de cura, que la carne de cura indigesta”.

Real o no l'anècdota, servei lo mismo para mostrar la mentalidad (¿gallega?) del dictador que no sólo murió ejerciendo sino que, y en estas seguimos, lo dejó todo atado y bien atado. Una dictadura explícitamente autodefinida como nacionalcatólica, donde lo nacional lo encarna el ejército, manteniendo, y en estas seguimos, ese brazo secular que plurisecularmente lleva asumiendo con Oficio en su peculiar, y tremendamente efectivo, tándem con su Santo socio. Así lo ven los protagonistas de la Gloriosa Revolución:

Monty Python Spanish Inquisition -1
Monty Python Spanish Inquisition -2

"Haga usted como yo, y no se meta en política."

NB:
Artículo 2
La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles...
Artículo 8.1
Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial...

 

Juan G Bedoya y Elsa García de Blas · Fuente: El País, 12 julio, 2021. laicismo.org:

...El detonante han sido los indultos, pero los desacuerdos son tan profundos que alcanzan, incluso, a la figura del papa Francisco. La paz interior en la Conferencia Episcopal parece inalcanzable.

La tesis oficial la ha reiterado el cardenal de Valencia, Antonio Cañizares, contrario a los independentistas por razones casi doctrinales: “La unidad de la nación española es un bien moral que debe protegerse”. En la Comisión Permanente de la CEE, esta doctrina es mayoritaria, con el respaldo de los arzobispos Jesús Sanz Montes (Oviedo), Francisco Cerro Chaves (primado de España como prelado de Toledo), Mario Iceta Gavicagogeascoa (Burgos) y José Ángel Saiz Meneses (Sevilla), además del secretario general y portavoz de todo el episcopado, Luis Argüello García, obispo auxiliar en Valladolid.

Este grupo selecto, el más joven entre los que se sientan en la Permanente (los cuatro cardenales en activo ya han cumplido con creces los 75 años), era partidario de emitir una nota oficial que justificase el sí o el no a los indultos, en consonancia con lo dicho por la CEE a lo largo de los años...

...Los desencuentros de la jerarquía católica con la derecha también católica vienen de lejos, casi siempre a cuenta de la cuestión nacional. En los últimos años de la dictadura, Franco tuvo que parar las iras de sus ministros más religiosos. Uno de ellos, Julio Rodríguez, de Educación, le negó el saludo al cardenal Tarancón cuando este iba dando la mano a todo el Ejecutivo al final del funeral por el presidente Luis Carrero Blanco, víctima del terror etarra.

El gesto dio la vuelta al mundo, pero era uno más en una escalada que culminó con la apertura de una cárcel solo para curas en Zamora; la decisión de mandar al exilio al obispo de Bilbao, Antonio Añoveros (un avión lo esperaba en el aeropuerto de Sondica y si no se ejecutó la orden de salida fue porque Tarancón acudió a Franco con el expediente de excomunión en el bolsillo: entonces, el dictador, llorando, llamó al presidente Arias Navarro y mandó parar). También fue sonada la propuesta de Arias de castigar a los prelados retirándoles algunos de sus muchos privilegios económicos. Se cuenta que en tales conflictos, si llegaban al Consejo de Ministros, Franco solía decir siempre lo mismo: “No comáis carne de cura, que la carne de cura indigesta”.

Los obispos tienen un problema en Cataluña si la fidelidad para con la religión se midiera en dinero. Así pensaban cuando pactaron con el Gobierno de Felipe González el mal llamado impuesto religioso, provisional mientras los prelados encontraban una fórmula de sostenimiento propio. Nunca la encontraron, si es que la buscaron. Se trataba de marcar una equis en los impresos del IRPF en favor de la Iglesia. La Conferencia Episcopal supuso entonces que, si el 95% de los españoles se dicen católicos, un gran porcentaje marcaría esa equis. Resultó que ni siquiera la mitad. El año pasado fue el 35%, y eso que la CEE gasta cada año cuatro millones en una campaña con el eslogan “Ni pagas más, ni te devuelven menos”. Peor aún. La tacañería del católico español, pese a no tener que poner nada de su bolsillo, va por barrios. En Castilla-La Mancha marca la equis católica el 45% de los declarantes; en Madrid, el 38%, y en Andalucía, el 39,2%. En Cataluña no llega al 17% (16,9% el ejercicio fiscal pasado)...