soberania(es) i guerra de les ones

La ocupación rusa de Osetia del Sur y Abjasia no se limita a la presencia militar, según entiende el Gobierno de Georgia, sino que se extiende al terreno intangible de las ondas. La Comisión Nacional de Comunicaciones (GNCC) acusa a la compañía MegaFon - la tercera operadora rusa de telefonía móvil- de "ocupación y anexión económica", tanto de Osetia del Sur como de la zona de contención y más allá, hasta la ciudad de Gori.

Según dijo a este diario el presidente de la GNCC, Giorgi Arveladze, "después del 8 de agosto, todos los equipos de las compañías georgianas de telecomunicaciones fueron destruidos o usados por MegaFon, de modo que MagtiCom y Geocell ya no pueden prestar servicios en la región".

El conflicto de las ondas no es nuevo, pero se agravó en junio pasado. De hecho, en forma paralela a las tensiones en Osetia. Mega-Fon, según Arveladze, tenía un acuerdo de itinerancia (roaming)con las compañías georgianas para operar en Osetia del Sur, a través de una subsidiaria, Ostelecom. Aunque con un área limitada a la región de la capital sudosetia, Tsjinvali, esto permitía a los sudosestios comunicarse con sus allegados en Osetia del Norte a menor coste. A decir de Arveladze, ahora la situación sería la inversa, en perjuicio de la población georgiana de Osetia del Sur, porque "MegaFon está dando servicio utilizando ilegalmente las radiofrecuencias de Georgia".

Hace un año, el líder sudosetio, Eduard Kokoity, anunciaba que Ostelecom tenía 12.000 abonados. MegaFon, según un informe del Institute for War and Peace, no reconocía oficialmente estar detrás, aunque fuentes anónimas de la compañía lo admitían, argumentando que se trataba de una "cuestión política". El pasado día 2, Kokoity inauguraba en Tsjinvali una sucursal de Yevroset - la empresa que vende más teléfonos móviles en Rusia- diciendo que MegaFon ya cubre toda Osetia del Sur, con 36.000 abonados, según el Moscow Times.

La GNCC multó a MegaFon en junio pasado por "violaciones reiteradas" desde el 2005, e incrementó la multa a finales de septiembre hasta unos 262.000 euros, amenazando con ir incrementándola. MegaFon ha hecho caso omiso. Un portavoz de la compañía dijo a la agencia Reuters: "No prestamos servicios en Georgia ni en Osetia del Sur".

9-X-08, F. Flores, lavanguardia