evolució política a Àsia Central

DURANTE EL PASADO MES DE ABRIL la Alianza Atlántica celebró en Bucarest una de sus famosas cumbres que tuvo como punto estrella, además de la ampliación de la OTAN, a Asia Central. El presidente uzbeco, Islam Karimov, propuso una iniciativa que está siendo muy debatida en los círculos połíticos y académicos de la región.

Entre otras interesantes medidas, se sugirió la posibilidad de ampliar el grupo de contacto de Afganistán de 6+2 a 6+3. “La iniciativa de Karimov incluía la posibilidad de abrir un corredor humanitario a cargamentos sin carácter militar”

La diferencia fundamental reside en la inclusión de la OTAN en este grupo de contacto de Afganistán que en la actualidad está compuesto por (6) Turkmenistán, Pakistán, India, China, Tayikistán, Uzbekistán por un lado y Rusia y Estados Unidos por el otro (2).

Además, la iniciativa del presidente uzbeco incluía un pequeño regalo que no es otro que la posibilidad de abrir un corredor humanitario a cargamentos que no tengan carácter militar.

BERDYMUKHAMEDOV Y SU POLÍTICA DE INTEGRACIÓN

“El cambio político en Turkmenistán ha generado expectación entre las compañías petroleras” En principio, la iniciativa en su conjunto deben ser entendida como el deseo de estabilizar la región ya que, según parece, se avecina una segunda era contratos energéticos millonarios que tendrá como objetivo aquellos países que quedaron fuera de la primera oleada.

El cambio político que se ha propiciado en Turkmenistán tras la repentina muerte del excéntrico presidente Turkmenbashi (padre de todos los turkmenos) ha generado una enorme expectación entre las compañías petroleras. “El oleoducto de la paz conllevaría la pacificación en Afganistán y entre India y Pakistán”

El sucesor de Niyazov, Berdymukhamedov, parece dispuesto a abandonar su tradicional política turkmena de aislamiento y neutralidad para integrarse, de una vez por todas, en la comunidad internacional. Como prueba de dicho cambio, valga el deseo de Ashgabad de integrarse en la Organización de Cooperación de Shangai, donde aún conserva su status de observador.

OLEODUCTO DE LA PAZ Y MAR DE ARAL

Varias son las rutas que se trazan sobre el mapa de Asia Central, pero sin lugar a dudas la más llamativa es que se conoce como el oleoducto de la paz. “La posibilidad de explotar las reservas gasísticas del Mar de Aral mejoraría las perspectivas de crecimiento de Uzbekistán” Se trata de un proyecto que iría desde el Mar Caspio hasta la India pasando por Afganistán y Pakistán.

La construcción de este proyecto conllevaría la pacificación de Afganistán y la normalización de las relaciones entre India y Pakistán. Así, este proyecto puede ser considerado como utópico y esperanzador al mismo tiempo.

En segundo lugar, se empieza a hablar de la posibilidad de explotar las reservas gasísticas del maltrecho Mar de Aral, lo que permitiría a Uzbekistán mejorar sus perspectivas crecimiento. “Pakistán intenta explotar el puerto de Gwadar para conectar Asia Central con el Mar Arábigo y China con Oriente Medio”

Aunque la extracción de gas favorecería el desarrollo de la maltrecha Karakalpakia, la cuestión medioambiental debe ser tenida muy en cuenta para no perjudicar aun más a la zona.

Al mismo tiempo, el desarrollo de esta iniciativa también implicaría una mejora en la seguridad de Afganistán como elemento imprescindible para su puesta en funcionamiento.

MEDIDAS PARA MITIGAR LA DEPENDENCIA DE LOS PUERTOS RUSOS

En tercer lugar, Pakistán está intentando explotar el importante puerto de Gwadar con el fin de conectar por un lado Asia Central con el Mar Arábigo y, por el otro, China con Oriente Medio.

Esto último evitaría los siempre conflictivos estrechos de Malaca. Sobre esta posibilidad dos son las propuestas por Pakistán: “Hasta el momento, Asia Central depende de los puertos rusos lo que también limita su política exterior” la primera es la construcción de un oleoducto desde Asia Central hacia los cálidos puertos pakistaníes de Sindh y Baluchistán.

La segunda es la extensión de la autovía del Karakorum (China- Pakistán), hacia las principales ciudades de Asia Central. De ese modo, esta zona que tradicionalmente ha permanecido aislada, alcanzaría una salida al mar, algo que se antoja imprescindible para el desarrollo de la zona.

Hasta el momento, Asia Central depende de los puertos rusos lo que también limita su política exterior.

INDIA Y PAKISTÁN BUSCAN MAYOR PRESENCIA

“Tanto India como Pakistán hacen que los equilibrios regionales sean, si cabe, aún más complicados” Por otro lado, hay que decir que las relaciones entre Asia Central y Asia del Sur son cada vez más importantes. Tanto India como Pakistán se han lanzado en una carrera por lograr la máxima influencia en Asia Central.

Por ese motivo, Islamabad y Nueva Dehli parecen estar compitiendo por lograr una mayor presencia en la región. La base militar india de Farkhor (Tayikistán) o la iniciativa Made in Pakistán son sólo algunos ejemplo de este fenómeno.

Según parece, Asia Central está viviendo un Nuevo Gran Juego en el que además de los jugadores habituales hay nuevos invitados. Tanto India como Pakistán hacen que los equilibrios regionales sean, si cabe, aún más complicados.

Occidente parece estar relegado a posiciones más modestas. Ya hemos recibido una advertencia, jaque. Esperemos no oír jamás el temido jaque mate.

6-V-08, safe-democracy