el turisme sanitari, fen˛men globalitzant

Aceptar viajar al extranjero para recibir tratamiento médico es una opción que ofrecen algunos seguros sanitarios en EE. UU. para reducir la prima mensual. "Es una nueva opción que está levantando mucha polémica, pero que previsiblemente tendrá continuidad", opina Ana Nicholls, economista analista de la industria sanitaria en el Economist Intelligence Unit (EIU).

El mapa mundial del turismo sanitario está abriendo nuevas rutas. Si en el pasado esta industria se limitaba al desplazamiento de personas adineradas desde países pobres hacia EE. UU. y Europa, que viajaban para recibir tratamiento médico, la tendencia en el futuro es sumar una nueva ruta de pacientes de países desarrollados que se trasladan a destinos con servicios sanitarios low cost.

La creciente presión sobre los presupuestos sanitarios en EE. UU. y Europa, el envejecimiento de su población, las cada vez más largas listas de espera, la entrada en vigor de la nueva directiva europea sobre asistencia sanitaria transfronteriza en el 2013, además del aumento del nivel de vida de la población en los países en desarrollo abren nuevos retos y oportunidades en el sector.

"Las especialidades médicas y la oferta de tratamientos lowcost son los principales motores de crecimiento de esta industria", explica Ana Nicholls.

Actualmente, economías en desarrollo están invirtiendo en sus países en centros hospitalarios de nivel internacional, y diversos países tienen como objetivo situarse como centros neurálgicos o hubs sanitarios internacionales. Entre las empresas que contribuyen a este primer paso hacia la globalización de los servicios sanitarios están, en Asia, Parkway Health, de Singapur, y Apollo Hospitals, de India. China, en cambio, no se perfila en un futuro próximo entre los países líder de esta industria de la salud.

Asimismo, la norteamericana International Hospital Corporation está construyendo hospitales en países latinoamericanos, ente ellos México, y en su oferta especifica que emplea a médicos formados en EE. UU. En Estados Unidos, una intervención de bypass coronario tiene un coste de 113.000 dólares, frente a 3.250 dólares en México, y una operación de prótesis de rodilla 47.000 dólares, frente a 14.500 dólares en México, según información incluida en el informe de la OCDE Comercio internacional en los servicios sanitarios.

"Detectamos un considerable incremento del gasto sanitario en algunos países de Asia a partir de los datos de los informes de países que elaboramos, lo que nos llevó a estudiar el tema y a elaborar un ranking de países con potencial de crecimiento en el negocio del turismo sanitario", explica Ana Nicholls. En los tres primeros puestos de este ranking están Francia, México y Estados Unidos, mientras que Suiza, por ejemplo, ocupa el puesto número 22, debido a sus elevados costes sanitarios, y España el número 24, penalizada por el mismo motivo. El informe contempla varios parámetros, como el precio de los servicios, la calidad de los servicios médicos ofrecidos, y el entorno empresarial y jurídico...

"De hecho, una de nuestras conclusiones es que los países desarrollados en Europa Occidental, yEE. UU., tienen potencial para desarrollar mercados de turismo sanitario más amplios siempre y cuando exista la voluntad política de diversificar y ir más allá del objetivo de dar tratamiento sólo a los pacientes nacionales", explica esta economista.

En el informe también se identifican varios países en desarrollo con potencial, como Bulgaria o Polonia. La directiva europea aprobada en enero del 2011 por el Parlamento Europeo, que entrará en vigor a mediados del 2013, clarifica las condiciones y los tratamientos que los pacientes pueden recibir en otros países de la UE y, según el informe, podría contribuir a un incremento de turismo sanitario hacia países de Europa del Este de pacientes que optan por no esperar su turno en la lista de espera en su país, o para recibir tratamientos que no están cubiertos por el sistema público, por ejemplo.

"Apuntamos en el informe una tendencia clara de crecimiento en primer lugar en el sector privado, y especialmente en Asia, mientras que en Europa, donde existe una atención pública universal no existe la misma presión y dependerá de cómo se desarrollen las políticas sanitarias en cada país y la presión sobre los presupuestos", comenta Ana Nicholls, y añade que en el Reino Unido también se han empezado a ofrecer también seguros con primas más económicas a cambio de aceptar viajar para algunos tratamientos.

Para los países en desarrollo la motivación más inmediata son los ingresos que pueden obtener, no sólo de los servicios médicos, sino también de los servicios turísticos asociados mientras el paciente está en el país. Los gobiernos que apuestan por ello también ven como estrategia a más largo plazo el atraer inversión en servicios de sanidad y salud, retener profesionales del sector en el país, y que potencialmente a más largo plazo los beneficios también repercutan en atención a una amplia base de la población.

13-XI-11, E. Furriol, lavanguardia