Barcelona, bombardejada cada 50 anys

Quan l´Exèrcit franquista entrà a Barcelona, el 26 de gener de 1939, Barcelona havia estat bombardejada en 118 ocasions des del mar i des de l´aire per l´Armada franquista i els avions italians amb base a Mallorca. No era, però, la primera vegada que la capital catalana era atacada amb artilleria pesada. De fet, en els darrers 300 anys a comptar des del final de la guerra, en sis ocasions fou atacada amb bombardejos massius, el que fa una mitja d´un bombardeig cada mig segle al que es referí abans d´ahir el catedràtic Gregorio Peces-Barba prenent com a referència al general Espartero, Duc de la Victòria, a qui s´atribueix la següent frase: "Hay que bombardear Barcelona cada 50 años para mantenerla a raya".



Durante el asedio de Barcelona al final de la Guerra dels Segadors, en 1651, un levantamiento contra la presencia de las tropas castellanas en Catalunya para participar en la Guerra de los 30 años, contra el pago de las quintas y contra el proyecto de Unión de Armas del entonces ya depuesto conde-duque de Olivares, Barcelona fue bombardeada en varias ocasiones con el fin de acabar con la resistencia de los catalanes.



También el 25 de agosto y el 15 de septiembre de 1705, durante la guerra de Sucesión, una Barcelona ocupada por las tropas borbónicas fue acosada por la artillería aliada. En la primera ocasión cayeron sobre la Ciudad Condal más de 6.000 bombas y en la segunda fue repetidamente bombardeada hasta que finalmente el virrey Velasco aceptó capitular y el archiduque Carlos se hizo con la capital catalana.



De nuevo fue bombardeada en 1842 por la artillería instalada en Montjuïcpor el citado general Espartero. Un bombardeo que duró casi 13 horas con el objetivo de castigar la sublevación civil de los barceloneses contra la política librecambista del gobierno español. Durante aquel bombardeo cayeron sobre la ciudad 1.014 proyectiles, fueron destruidos 460 edificios y murieron una treintena de ciudadanos.



Un año después, en 1843, el general Prim, de Reus, volvió a utilizar la artillería contra Barcelona. Nombrado gobernador, tuvo que hacer frente a la rebelión de la Jamància contra los conservadores, palabra de origen caló que significa hambriento. De aquellos sucesos procede la frase de Prim "o faixa o caixa", referente a la disyuntiva que se le presentaba: o el fajín de general o el ataúd. Para someter a los insurrectos, Prim puso asedio a la ciudad durante dos meses hasta pacificarla, dejando una tercera parte de los edificos destruidos. El militar reusense recibió entonces el fajín de general.



También durante la Setmana Tràgica, en 1909, la revuelta contra las quintas para la guerra de Marruecos convirtió Barcelona en el objetivo de la artillería militar contra las barricadas de los insurgentes, especialmente en las calles del Casc Antic. Otra ocasión en que la ciudad resultó bombardeada fue con motivo del 6 de Octubre de 1934, cuando las tropas militares comandandas por Batet, dispararon un obús contra el edificio de la Generalitat después que Companys declarara la República Catalana. Más obuses empleó el ejército para someter a los emboscados en el edificio del Cadci, en la Rambla, donde murieron los separatistas Jaume Compte, Manuel González Alba y Amadeu Bardina.

29-X-11, J.M. Sòria, lavanguardia