entre Portugal i Catalunya, el sentit comú de Peces-Barba

Gregorio Peces-Barba (Madrid, 1938), destacado militante del Partido Socialista Obrero Español, ponente de la Constitución de 1978, presidente del Congreso de los Diputados entre 1982 y 1986, y sostén crítico del primer José Luis Rodríguez Zapatero, se sinceró ayer en Cádiz. Después de afirmar que para España hubiese sido mucho mejor retener a Portugal que a Catalunya - tras la doble sublevación de 1640 contra la Unión de Armas de Felipe IV-,ironizó con tonos del siglo XIX sobre la actual posición catalana en el debate territorial: "No se cuántas veces hubo que bombardear Barcelona, creo que esta vez se resolverá sin necesidad de bombardearla". El estupor se apoderó de los organizadores del X Congreso Nacional de la Abogacía y la red Twitter empezó a echar humo. Escenario: el palacio de congresos de la ciudad de Cádiz, cuna de la constitución de 1812.



Peces-Barba se sinceró en el curso de un debate sobre el espíritu de la actual Constitución, con el abogado José Pedro Pérez-Llorca, ponente en 1978 por la Unión de Centro Democrático y tres veces ministro durante la transición. El gaditano Pérez-Llorca, alejado de la actividad política desde 1982, expresó sus dudas sobre la buena salud del modelo autonómico y dejó entrever una viva preocupación por el devenir de la unidad nacional española ante el crecimiento de los sentimientos independentistas en el País Vasco y Catalunya. En tono autocrítico, el zorro plateado de UCD (así le llamaba la prensa) afirmó que España podría estar ante el fracaso de una Constitución que fue pensada para conjugar libertad e integración. Seguramente molesto por esta afirmación, el ponente de 1978 que con mayor enjundia exhibe la autoría del texto constitucional, solicitó el apoyo del conde-duque de Olivares y de Baldomero Espartero para arremeter, con ironía de grueso calibre, contra su fantasma preferido: Catalunya. Ni una palabra sobre el País Vasco.

Ante las apesadumbradas reflexiones de su antiguo adversario centrista, Peces-Barba dijo ser más optimista, hasta el punto de que esta vez cree posible prescindir del uso de la artillería ante el problema catalán. (En alusión a la célebre frase atribuida a Espartero en 1842: "Para gobernar España hay que bombardear Barcelona cada cincuenta años"). Acto seguido, el fundador de Cuadernos para el Diálogo criticó la apuesta estratégica de Olivares en 1640: "Siempre me pregunto medio en broma qué hubiera pasado si nos hubiéramos quedado con los portugueses y hubiésemos dejado a los catalanes. Quizá nos hubiera ido mejor". Murmullos en la sala y una apostilla: "Bueno, habría habido un problema, no se hubiese podido jugar el Madrid-Barça".

28-X-11, E. Juliana, lavanguardia