la indefiniciˇ electoralista condemna el nostre futur econ˛mic

Un dels errors que han comès les administracions és que a més de gastar més del compte no han prioritzat. Han intentat acontentar tothom. Com si els diners fossin inesgotables i pensessin que el boom del maó havia de durar sempre a Espanya. Així hem fet aeroports a totes les capitals de província, més quilòmetres de l’AVE que a cap altre país, obres descomunals en el terreny cultural com si hi pogués haver un Liceu o un Teatro Real a qualsevol racó del territori espanyol i poliesportius municipals a poblacions de cent habitants. Si la política era prioritzar, no passava res: es feia tot. A les hemeroteques hi ha la cara de sorpresa que va fer el secretari de Transports dels Estats Units, Ray Lahood, quan va conèixer el futur mapa de l’alta velocitat a Espanya i la seva resposta: vostès són rics, nosaltres no ens ho podem permetre. El temps ha demostrat que no ho érem i que només ho fèiem veure. Un dels exemples clamorosos de la tossuderia política per mantenir vius tots els projectes d’infraestructures està en la lentitud amb què s’ha apostat pel corredor mediterrani, que hauria de ser l’autèntica joia de l’economia espanyola. Connectar Algesires –Andalusia, Múrcia, València i Catalunya– amb França i d’allà amb Alemanya i el nord i l’est d’Europa només es pot fer pel corredor mediterrani, i és un terrible error que s’aposti per aquest i pel corredor central, enganyant-se i creient que tots dos seran possibles. El Govern haurà de triar, i en una Espanya amb presidents de comunitats autònomes del PP en un i altre projecte, Mariano Rajoy haurà de dir molt aviat quina carta jugarà.

"El Gobierno español debe entender que el corredor mediterráneo es la prioridad". Xavier Trias, alcalde de Barcelona, lo afirmaba ayer momentos después de concluir ayer en Castellón la denominada cumbre de alcaldes para exigir esta infraestructura. Y sus palabras resumían lo consensuado por los alcaldes de las doce capitales del Mediterráneo español en un decálogo que integra las reflexiones que justifican la demanda de este corredor. Se trataba, al fin, de una ofensiva municipal para que el Gobierno español apueste por este eje, también ante Bruselas, que definirá sus prioridades sobre corredores ferroviarios en pocas semanas. "Nos jugamos nuestro futuro", concluía Trias.

Pero fue también un acto, presidido por el president valenciano, Alberto Fabra, para reivindicar esta vía frente a otras opciones, como el corredor central, que no llegó a ser citado por nadie pero que estuvo presente en todos los corrillos. Recientemente, los ejecutivos de autonomías como Castilla-La Mancha, Aragón o Madrid, gobernadas por el PP, se han coordinado para que el eje central - que ya está incluido en la agenda de la UE desde el 2004-no quede relegado, en cuanto a financiación se refiere, a causa de la red mediterránea que ahora se reclama. María Dolores de Cospedal se ha erigido como abanderada de esta reivindicación.

Y, sin embargo, ayer, la mayoría de los alcaldes citados en Castellón - entre estos los de Valencia, Castellón, Alicante o Murcia-son del PP, y todos firmaron un decálogo que deja claro que "hay que asegurar esta prioridad frente a otras inversiones menos productivas en relación con la generación de riqueza". Detalle que la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, no dudó en subrayar: "Entiendo que otros defiendan el corredor central, pero yo debo defender el mío, porque es vital para nuestras empresas y para nuestros puertos". Sobre la indefinición del presidente del PP, Mariano Rajoy, a la hora de apostar por uno de los dos corredores, Barberá dijo: "Creo que ambos son compatibles, pero entiendo que el corredor mediterráneo es vital para el futuro de España". "No vamos ha hacer una guerra por este tema", añadió la alcaldesa de Valencia.

La compatibilidad señalada por Barberá fue también destacada por el secretario general de Relaciones Institucionales de Fomento, Fernando Puig de la Bellacasa, presente en el acto. "Son absolutamente compatibles y complementarios", insistió. Opinión que no comparte la sociedad civil de las autonomías del Mediterráneo: Catalunya, Valencia, Murcia y Andalucía. Ni tampoco Francia, que detesta la idea de horadar los Pirineos para permitir el trazado del corredor central. El ministro de Fomento, José Blanco, ha intentado hasta ahora mantener también esta ambigüedad.

Los alcaldes ayer citados, entre los que se encontraban también el de Girona, Carles Puigdemont, y el de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros, no dudaron en la urgencia de un corredor trazado sobre una eurorregión que aglutina el 50% de casi todo: exportaciones, tejido productivo, población y tráfico marítimo, entre otros. Joan Amorós, secretario general del lobby europeo del ferrocarril, Ferrmed, lo resumió en su conferencia al señalar que "este corredor es para España la mitad de todo". El empresario Federico Félix, presidente del lobby valenciano Fundación proAVE, advertía que "Madrid debe definirse y apostar por lo que es mejor para toda España". En breve, Bruselas tendrá la última palabra.

8-IX-11, S. Enguix, lavanguardia