Singapur evoluciona vers el pluralisme polític

La época del poder monolítico unipartidista ya ha pasado a la historia en la ciudad estado de Singapur. Los electores infligieron un severo correctivo al gubernamental Partido de Acción del Pueblo (PAP), que controla el país desde 1959, en las elecciones presidenciales celebradas ayer. Tony Tan, el candidato que contaba con el apoyo del primer ministro, Lee Hsien Loong, se alzó con una ajustadisima victoria sobre su principal rival, Tan Cheng Bock.

En apenas tres meses, el todopoderoso Partido de Acción Popular (PAP), que gobierna y controla la ciudad estado de Singapur desde 1959, ha visto caer en picado su popularidad. En las elecciones legislativas del mes de mayo obtuvo el 60,1% de los votos, el nivel más bajo desde que el país se separó de Malasia en 1965 y en las presidenciales de ayer, los tres candidatos críticos con la política del Gobierno sumaron más papeletas que el vencedor.

Tony Tan, el ex viceprimer ministro y candidato favorito por sus estrechos lazos con PAP, se alzó con la victoria con menos de 8.000 votos de ventaja y se convertirá en el séptimo presidente de Singapur, para los próximos seis años a partir del primero de septiembre. Una figura sin autoridad ejecutiva, pero con capacidad de veto sobre la gestión de las reservas de divisas y los presupuestos gubernamentales, así como en los nombramientos de los cargos públicos.

Tras esta ajustadísima votación, la primera desde que se aprobaron las elecciones presidenciales directas en 1993 al concurrir cuatro candidatos a estos comicios, se puede afirmar que Singapur inicia una nueva era.

Y es que el resultado de las urnas constituye la confirmación del aviso que recibió el PAP en las legislativas de la pasada primavera.

Una advertencia de que ya no puede gobernar la ciudad estado como antaño y, aunque haya convertido a Singapur en uno de los países más ricos y desarrollados del mundo, debe prestar más atención a los problemas sociales que acucian a sus ciudadanos. Los habitantes de esta ciudad estado observan con preocupación el continuo aumento del coste de la vida y del precio de la vivienda, así como la mayor presencia de trabajadores extranjeros y la creciente desigualdad en los ingresos de los hogares.

Todo induce a pensar que a partir de ahora los líderes del gubernamental PAP agudizarán la campaña de propuestas populistas que iniciaron tras las legislativas de mayo para recuperar la confianza del electorado.

Entonces, el premier Lee Hsien Loong, hijo de Lee Kuan Yeu (padre del Singapur moderno y uno de los líderes asiáticos más escuchados) ya anunció una remodelación del Gobierno y prometió revisar los sueldos ministeriales, así como acometer una reforma social, que incluyera la reducción del coste de la vivienda. Ahora, no se descarta que incluya revisar las políticas de inmigración y transportes, según los analistas.

28-VIII-11, I. Ambrós, lavanguardia