les Corts valencianes, sota el signe de la Creu

La instalación en la Mesa de las Cortes valencianas de un crucifijo llevado por el propio presidente de la Mesa, Juan Cotino, ha suscitado varias criticas de los grupos parlamentarios de Esquerra Unida y Compromis, que han apelado al carácter aconfesional de las administraciones públicas.

      

En el hemiciclo, los diputados han comenzado a llegar pasadas las 10.00 horas de este jueves y se han encontrado con que un crucifijo presidía la Mesa de las Cortes Valencianas, junto con la Constitución, el Estatuto de la Comunidad Valenciana y la Biblia, sobre la que Juan Cotino ha jurado su cargo de presidente de la Cámara y que ha provocado las protestas de los líderes de Compromís y EUPV, Enric Morera y Marga Sanz, respectivamente.

El crucifijo lo ha llevado el propio presidente de la Mesa, Juan Cotino, que lo ha trasladado de la Consejería de Medio Ambiente, Agua, Vivienda y Urbanismo. Su idea es ubicarlo en su nuevo despacho de las Cortes Valencianas.

Morera, cristiano confeso, ha mostrado su "incomodidad" por la presencia del crucifijo porque "considera que los símbolos religiosos "no deben de estar en las instituciones". Este "no es lugar" para este símbolo, ha afirmado.

Por su parte, Marga Sanz, ha lamentado que en un Estado que se define como aconfesional, "hayamos visto una cruz que, con todo el respeto a aquellas personas que tienen creencias religiosas, presidía el acto de constitución de las Cortes". Así, ha apuntado que ese símbolo "tiene que desaparecer de la Mesa de las Cortes Valencianas por respeto a los valencianos, a nuestra Constitución y nuestro estatuto".

9-VI-11, agcs, rtve