senyors del CoNCA: tenen lŽexemple del seu primer President

El president del Consell Nacional de la Cultura i de les Arts (CoNCA), Francesc Guardans, manifestà ahir al final del plenari reunit d´urgència la "radical disconformitat" amb l´avantprojecte aprobat dijous pel Govern de la Generalitat que, de fet, buida de contingut les seves atribucions. Guardans matitzà que el seu rebuig es refereix "al texte tal qual està avui en dia"; es decir, que aún confía en que en su posterior tramitación se puedan introducir cambios que palíen el sustancial recorte de funciones con que se pretende convertir el organismo en un mero servicio de estudios de la conselleria.

El anteproyecto está sujeto ahora a las alegaciones públicas y su discusión en ponencia parlamentaria y CiU necesitará el apoyo de algún grupo para conseguir la mayoría necesaria para su aprobación. A partir de ahora se abre un largo proceso que puede prolongarse hasta pasado el verano. El CoNCA, hasta la aprobación de la nueva ley, mantiene sus actuales atribuciones y, entre otras funciones, tiene que elaborar de oficio un informe preceptivo no sólo sobre el texto normativo, sino sobre el resto de modificaciones contempladas en el anteproyecto como, por ejemplo, el Institut Català d ´ Indústries Culturals.

Un portavoz de la Conselleria de Cultura aseguró ayer que el anteproyecto aprobado el jueves es "sólo un borrador de un borrador", sujeto a cambios y en busca de mantener el consenso que hasta ahora había caracterizado el proceso de creación de un organismo que daba voz y voto al sector cultural en la elaboración de políticas culturales y en su concreción. Uno de los puntos en los que están dispuestos a dar marcha atrás es en el de rebajar la personalidad jurídica del CoNCA y convertirlo en un organismo colegiado. "Mantendremos su consideración como un organismo autónomo", asegura el citado portavoz, que, sin embargo, se mantiene firme en la intención de que las subvenciones a la creación artística, hasta ahora potestad del CoNCA, pasen al organismo que sustituirá al actual ICIC. El argumento se sustenta en la confusión creada en el sector por la ley actual que no delimita bien el reparto de competencias entre el CoNCA y la Administración.

La intención de la conselleria es evitar que se dupliquen funciones y racionalizar las políticas culturales. Sus responsables consideran desfasado el modelo de los Arts Council británicos y que lo efectivo es unificar los procesos de creación, producción y distribución de los proyectos culturales.

La conselleria echaba en cara al CoNCA que el aparato burocrático creado asumiera costes excesivos y modos poco profesionales de garantizar el proceso de ayudas. Las impugnaciones a las subvenciones concedidas por el CoNCA eran remitidas al Departament, cuyos funcionarios no habían tomado parte en las decisiones. Para resolver estas situaciones, el CONCA había solicitado una apuesta decidida por dar una autonomía auténtica al organismo, pero la respuesta ha sido la contraria."Ahora somos nosotros - dice la conselleria-quienes tutelamos al CoNCA y tiene que ser al revés, esa es la facultad que queremos potenciar del CoNCA, un organismo que es necesario y que queremos que haga una función auditora que ahora no hace nadie". La visión del CoNCA es opuesta. El anteproyecto, tal como está redactado, les convierte, en un apéndice de la conselleria.

4-VI-11, J. Massot, lavanguardia