el Dalai Lama promou la seva successió política

- declaració del Dalai Lama en 52 anniversari de l´aixecament tibetà

Llega la hora del relevo. El Dalái Lama anunció ayer su intención de renunciar a su poder político en el gobierno tibetano en el exilio y ceder el paso a un nuevo líder elegido libremente. China descalificó esta declaración y la definió como un truco para engañar a la comunidad internacional. Su marcha abrirá una nueva etapa de incertidumbre para el futuro del pueblo tibetano.



El líder espiritual del budismo tibetano anunció su voluntad de ceder el testigo de la representación política en un discurso en la localidad india de Dharamsala, en el que se recordó el cincuenta y dos aniversario de la revuelta tibetana contra China. Un levantamiento que acabó en fracaso y desencadenó la huida del Dalái Lama con varios miles de seguidores a Dharamsala. Con esta decisión, el líder religioso, de 75 años, intenta fortalecer el movimiento tibetano mediante la democratización del gobierno en el exilio y la potenciación de una nueva generación de líderes políticos. "Mi deseo de trasmitir la autoridad no tiene nada que ver con la voluntad de renunciar a la responsabilidad", dijo el Dalái. "Es por el bien, a largo plazo, de los tibetanos, no es porque yo me sienta desanimado", añadió el premio Nobel de la Paz de 1989.

Este proceso de recambio de Tenzin Gyatso, el nombre que recibió el líder espiritual tibetano al ser entronizado, se iniciará el próximo 14 de marzo, cuando empezarán las sesiones del Parlamento tibetano. Ese día, el Dalái Lama presentará una propuesta para que se realicen los cambios pertinentes en la Constitución para transferir la autoridad política a un líder elegido libremente.

"Desde la década de los años sesenta, he puesto énfasis en que los tibetanos necesitan un líder libremente elegido por el pueblo, a quien podría transmitir el poder", declaró el Dalái. "Ahora, claramente, ha llegado el momento de poner en práctica esta idea", añadió.

Advirtió que esta decisión era irreversible y emplazó a los tibetanos a que comprendieran su determinación, influida por su edad y algunos achaques de salud. "Confío en que gradualmente la gente entenderá mi intención, que apoyará mi decisión y que dejará que se lleve a cabo", precisó el premio Nobel de la Paz...

A los ojos de Pekín, el Dalái Lama es un "secesionista peligroso" que sólo busca la independencia de Tíbet y es el responsable último de todos los disturbios que tienen lugar en esta región sudoccidental de China.

En este sentido, la tensión entre las autoridades de Pekín y el exilio tibetano se intensificó tras los violentos disturbios de marzo del 2008. En estos enfrentamientos, los peores de los últimos veinte años, murieron dieciocho personas según fuentes chinas, y cerca de doscientas según los tibetanos. Estas últimas víctimas, igual que los que murieron en 1959, luchando contra la represión china, fueron recordadas ayer por el Dalái en su discurso.

La previsible cesión del liderazgo político por parte del Dalái abre una etapa de incertidumbre acerca de como se desarrollarán las futuras relaciones entre los responsables del exilio tibetano y las autoridades chinas.

Es un secreto a voces que el movimiento tibetano está dividido entre duros y moderados. Hay muchas voces críticas con la estrategia pacifista del Dalái Lama. El líder budista no reclama a China la independencia de Tíbet, sino una autonomía que respete la religión, la cultura y los derechos humanos de los tibetanos. Su postura es respetada, pero cada día que pasa aumenta el número de los que piensan que estas posiciones moderadas no han rendido fruto alguno y que ha llegado el momento de cambiar de táctica.

Cada vez son más los radicales que apuestan por recuperar la independencia que perdieron en el año 1950, cuando las tropas chinas se asentaron en Tíbet. Una línea de pensamiento que podría provocar una espiral de tensión en aquella región.

1935 Nace con el nombre de Lhamo Dhondub en una numerosa familia de campesinos fuera del actual Tíbet.

1937 Reconocido como encarnación de los trece Dalái Lamas anteriores. Con cuatro años es entronizado.

1950 Invasión china. Algunas zonas del Tíbet histórico son incorporadas a otras provincias.

1959
La revuelta antichina en Lhasa es duramente reprimida. El Dalái Lama se exilia a Dharamsala, norte de India.

1965
Pekín establece la región autónoma tibetana.

1960-70 Destrucción de templos budistas durante la revolución cultural.

1988
China impone la ley marcial tras una rebelión.

1989
Recibe el premio Nobel de la Paz.

1995
Pekín impone el arresto domiciliario al recién proclamado Panchen Lama, de seis años.

2005 Pekín y el Dalái Lama rompen el diálogo reanudado en el 2002.

11-III-11, I. Ambrós, lavanguardia