els atemptats arriven a Faisalabad

Un coche bomba provocó ayer 32 muertos y más de 130 heridos en una estación de servicio de Faisalabad. Una decena de coches que esperaban para repostar gas natural comprimido - combustible muy habitual en Pakistán-quedaron destrozados y varias personas quedaron atrapadas bajo los escombros. El objetivo eran las oficinas cercanas del servicio de inteligencia pakistaní, ISI, según confirmó un talibán, pero los peores desperfectos los sufrieron unas dependencias policiales y las oficinas de la línea aérea PIA. La bomba fue reivindicada por los talibanes punyabíes como represalia por la muerte, el año pasado, de uno de sus miembros en la ciudad. Faisalabad hasta ahora prácticamente se había mantenido al margen de la violencia. La tragedia de ayer confirma que el Punyab se está convirtiendo en un nuevo foco terrorista. El atentado se produce en el momento álgido de tensión entre el ISI y la CIA, uno de cuyos agentes no declarados en Pakistán, Raymond Davis, fue apresado hace un mes y medio en Lahore tras asesinar a dos presuntos delincuentes pakistaníes que le estaban siguiendo. 9-III-11, J.J. Baños, lavanguardia