l┤┤emir del CÓucas┤ amenaša R˙ssia

No es una película de miedo, pero el vídeo que este fin de semana dio a conocer una página web de la insurgencia islamista del Cáucaso vuelve a traer el terror a Rusia. Su líder, el checheno Doku Umárov, asegura haber enviado en una misión suicida a Moscú a un joven al que llama "hermano". Además, amenaza con ataques similares, "entre 50 y 60 si fuera necesario", si Rusia no claudica y termina abandonando el Cáucaso.

No se sabe cuándo se grabó el vídeo, por lo que no es posible tampoco determinar si el comunicado es una reivindicación del atentado terrorista del pasado 24 de enero en el aeropuerto de Domodédovo, en Moscú, cuando un kamikaze mató a 36 personas y provocó 180 heridos. El líder rebelde checheno no hace en ningún momento referencia alguna al atentado y de momento nadie ha asumido su autoría.

La amenaza de Umárov, al que sus seguidores llaman "emir del Cáucaso", no es nueva. Ya la hizo en verano del año 2009, unos meses antes de un atentado contra el Nevsky Express, un tren rápido que hacía el recorrido entre Moscú y San Petersburgo, que causó 26 muertos. La masacre no tuvo una gran resonancia internacional al haberse producido lejos de la capital. Pero ahora la amenaza de Umárov hay que tomarla más en serio que entonces, sobre todo tras el ataque suicida del metro de Moscú de marzo del año pasado y del reciente atentado del aeropuerto. Las autoridades rusas se han convencido de que, tras más de seis años sin sufrir atentados graves en la capital del país, ahora toca proteger Moscú.

Oficialmente las autoridades guardan silencio sobre los nombres de los posibles organizadores del atentado de Domodédovo. Los investigadores sólo han informado que el suicida era un joven de veinte años de edad. La prensa local ha identificado al suicida como Magomed Yevlóyev, quien el año pasado abandonó su casa en el pueblo de Ali-Yurt, en la república de Ingushetia, vecina de Chechenia. Dijo a sus padres que iba a la próxima región de Krasnodar en busca de trabajo. Eso sucedió en agosto del 2010, y desde entonces no le han vuelto a ver.

Ha sido el presidente de Ingushetia, Yunus-Bek Yevkúrov, el primer político que reconoció que las pistas de los organizadores llevaban al Cáucaso ruso. "En el atentado han participado las bandas clandestinas del Cáucaso Norte", aseguró.

Ayer las fuerzas de seguridad rusas buscaban a dos paisanos de Yevlóyev que podrían haber tomado parte en la organización del ataque. Los tres abandonaron sus casas en agosto del año pasado y nunca más se les volvió a ver, según da a conocer la agencia Interfax. Los investigadores creen que se fueron juntos. El jefe del Comité de Investigación, Alexánder Bastrykin, aseguró días atrás que en la preparación del atentado "participaron familiares del suicida". Y según el diario electrónico Gazeta. ru la pista ingush es la más sólida.

En el vídeo, Umárov explica que el hombre que está detrás de él es un mártir que tiene por misión "despertar" a todos aquellos que aceptan las políticas del primer ministro ruso, Vladímir Putin. "Si no es suficiente, seguirán otras explosiones", promete el líder rebelde checheno, quien afirma poder enviar a entre 50 y 60 suicidas si fuera necesario. El motivo de estas acciones es vengar, según él, los abusos cometidos en el Cáucaso y también contra las personas del Cáucaso que viven en Moscú y otras ciudades rusas. En diciembre pasado se registraron en la capital rusa violentas manifestaciones provocadas por enfrentamientos entre jóvenes rusos y jóvenes procedentes del Cáucaso.

Doku Umárov, uno de los pocos líderes chechenos que ha sobrevivido a dos guerras de independencia contra Rusia, representa la transformación de esa lucha política en una insurgencia islamista donde prevalecen las posiciones extremistas religiosas, y cuyo objetivo es la creación de un emirato en el Cáucaso y en las otras regiones musulmanas de Rusia. Luchó en las dos guerras chechenas y entre 1996 y 1999, durante la época independiente, ocupó el puesto de ministro de seguridad. "Estoy cien por cien seguro al deciros que si es deseo del Altísimo, si la gracia de Alá está con nosotros, haremos que este año sea para vosotros un año de sangre y lágrimas", termina Umárov en su terrible vídeo.

8-II-11, G. Aragonés, lavanguardia