l´Oficina Antifrau, una espera de, ja, 6 anys

Cinco años para aprobar la ley, casi un año más para elegir al director, y ahora pendiente de que el Parlament dé el visto bueno al reglamento interno para poder empezar a funcionar de verdad. Esta es la azarosa historia de la Oficina Antifrau de Catalunya, que las casualidades del destino han querido situar en el centro de todas las miradas como una de las panaceas por las que suspira la clase política para luchar contra la corrupción. El problema es que es la propia dinámica política la que dificulta la plena puesta en marcha del organismo.

Tras una modificación incluida de la ley que desbloqueó el nombramiento del director, el fiscal David Martínez Madero fue escogido para el puesto. Y una de las primeras tareas que acometió fue redactar el proyecto de normas de actuación y de régimen interior de la oficina y presentarlo, el pasado 25 de septiembre, para su aprobación al Parlament, donde acaba de concluir el plazo de presentación de enmiendas por parte de los grupos políticos. Unas enmiendas que desde el organismo se temía que pudieran desvirtuar su contenido, pero que a la hora de la verdad prácticamente quedan en nada. Y es que, dado el momento en que se produce la tramitación del reglamento - con el caso Pretoria sobre la mesa-,ningún partido quiere dar la sensación de que pone cortapisas al instrumento encargado de prevenir la corrupción en el sector público de Catalunya y velar por su integridad. Tanto es así que las formaciones del tripartito - PSC, ERC e ICVEUiA-han preferido no presentar siquiera una sola enmienda y que las de la oposición - tres de CiU y ocho del PP-son técnicas o de escaso calado. La más relevante es quizá una de CiU que plantea que los inspectores de la oficina no tengan por qué personarse en una dependencia de la administración "sin previo aviso", como prevé el redactado actual, aunque tampoco lo descarta.

La voluntad de CiU es que, en una situación delicada como la presente, sea posible el consenso en torno a una materia objeto hasta ahora de polémica. Y la previsión, así las cosas, es que este mismo mes, o a lo sumo en lo que queda de año, la Oficina Antifrau de Catalunya tenga aprobado su reglamento y pueda, de una vez por todas, funcionar con absoluta normalidad. Con la venia de sus señorías.

8-XI-09, J. Gisbert, lavanguardia