Pakistan, entre els talibans i lŽexèrcit (amb el ISI a tots dos)

El ejército de Pakistán avanza en su campaña Rah-e-Nijat - Senda de Salvación, en urdu-para limpiar Waziristán del Sur de los terroristas responsables de decenas de sangrientos atentados suicidas durante los últimos dos años, dirigidos mayormente contra las fuerzas de seguridad.

Al cabo de una semana, el primer golpe de efecto ha sido la toma de Kotkai, pueblo de Hakimulah Mehsud - el comandante de los talibanes pakistaníes-y de su primo, Qari Husain, instructor de terroristas suicidas. Después de que los guerrilleros que lo defendían huyeran o fueran liquidados, los soldados se han dedicado este fin de semana a limpiar el lugar de bombas trampa y a extender el perímetro bajo su control.

A pesar de su valor simbólico, Kotkai está en una cota relativamente baja, y los auténticos escondrijos talibanes están por encima de los dos mil metros de altitud. Mehsud podría contar con más de diez mil hombres, que han tenido cuatro meses para fortificar sus posiciones desde que el ejército anunció la ofensiva.

Por otro lado, el propio Hakimulah Mehsud llamaba ayer a un periodista de Afp, desde una localización no revelada, para desmentir que los talibanes hubieran sufrido mermas significativas - el ejército habla de casi doscientos guerrilleros eliminados-y amenazaba con "convertir Pakistán en Iraq o Afganistán" si no se detenía la campaña militar.

El mismo enviado especial de Obama para la región, Richard Holbrooke, también echaba agua al vino del triunfalismo, al decir que sus servicios de inteligencia no tienen "informaciones definitivas" para decir que la ofensiva esté siendo un éxito. Es decir, si la guerrilla talibán está siendo diezmada o simplemente se está dispersando y camuflando.

Durante las últimas 24 horas, quince talibanes y tres soldados habrían perecido en los combates, según fuentes oficiosas del ejército. Estas mismas fuentes hablan ya de deserciones en el bando talibán y de guerrilleros que se han afeitado la barba para camuflarse entre la población. 150.000 de los 500.000 habitantes de Waziristán del Sur ya se han desplazado a otras zonas.

La actual campaña contra la facción talibán de los Mehsud no tiene demasiada incidencia en el tablero afgano. El escarpado territorio controlado por los Mehsud, al este de Waziristán del Sur, no tiene frontera con Afganistán. A diferencia del oeste de Waziristán del Sur, controlado por los Wazir, con miembros a ambos lados de la frontera. Significativamente, el ejército de Pakistán tiene acuerdos de no agresión con las tribus que combaten a la OTAN en Afganistán para tener las manos libres con los Mehsud.

Sea como sea, el ejército pakistaní no puede permitirse firmar una tregua con los talibanes de Mehsud, como hizo en enero del 2008 y en el2004. Deberá proclamarse vencedor, aunque los términos de su victoria podrían reducirse a una eliminación sustantiva de elementos extranjeros.Estos días se da la paradoja de que es Pakistán el que pide a la OTAN que selle la frontera afgana para evitar - parece que sin éxito-la llegada de refuerzos a los talibanes de Mehsud. Durante años ha sido EE. UU. quien ha recriminado a Pakistán la porosidad de la frontera, algo que forzó el recurso a los aviones no tripulados y a alguna que otra persecución en caliente.

Hoy se reanudarán las clases en todo Pakistán, excepto en la provincia pastún, tras cuatro días de cierre a causa del atentado en una universidad. No obstante, el ministro de Educación de la provincia de Beluchistán murió ayer tiroteado en Quetta.

Por otro lado, un supuesto accidente de helicóptero en otra zona tribal, Bajaur, acabó con la vida de seis soldados. Y dos terroristas suicidas fueron interceptados cuando se dirigían a Lahore: uno de ellos hizo volar el vehículo, matando a un policía.

27-X-09, J.J. Baños, lavanguardia