partitocrÓcia al (i parÓl.lisi del) Consell de Garanties EstatutÓries

La constitución del Consell de Garanties Estatutàries, el organismo previsto en el nuevo Estatut como sustituto del Consell Consultiu precisamente para velar por que las leyes catalanas se ajusten al Estatut, se está convirtiendo en un vía crucis. Si primero la aprobación de la ley que lo regula se demoró dos años y medio -el 4 de febrero- y después la elección de los seis miembros que corresponde escoger al Parlament sufrió otro retraso -el 15 de julio-, ahora es el Govern el que, según CiU, bloquea la designación de los tres miembros que le compete nombrar.



El Govern, de hecho, aprobó en su reunión de ayer una modificación de la ley del Consell de Garanties Estatutàries que obligará a un nuevo trámite en el Parlament y que supondrá, en consecuencia, un nuevo aplazamiento en su entrada en servicio. El inesperado cambio -a los pocos meses de ver la luz- de la ley que despliega el Estatut afecta al nombramiento del miembro que el Govern debe designar a instancia del mundo local. La ley vigente establece que, mientras no se cree el Consell de Governs Locals que también prevé el Estatut, es elegido tras escuchar el criterio de las entidades municipalistas -FMC y ACM-, pero que cesa una vez se constituya el consejo en cuestión para poder escoger a un nuevo miembro propuesto por este.

El puesto tiene, pues, un evidente carácter de interinidad y provisionalidad, que la modificación de la ley acordada por el Govern, a través de una disposición transitoria, elimina. El miembro designado inicialmente tendría continuidad después con el Consell de Governs Locals. Este cambio, a juicio del Govern, situará a todos los miembros del Consell de Garanties Estatutàries en igualdad de condiciones, mientras que para CiU es la evidencia de la "incapacidad" del tripartito de ponerse de acuerdo y de la "desconfianza" que existe entre sus socios al "no querer aceptar ninguno de ellos un puesto interino". Oriol Pujol, portavoz de CiU en el Parlament, considera "una vergüenza que José Montilla sea incapaz de convencer a sus aliados y tenga que cambiar una ley" y entiende que un hecho así merma incluso la autoridad del futuro Consell de Governs Locals.

CiU lamenta que el bloqueo por parte del tripartito se produzca después de las acusaciones de "obstaculización" recibidas en el proceso de elección de los seis miembros en el Parlament. Una elección que llegó fruto de un pacto PSC-PP, con el visto bueno de ERC, que dejó fuera del consenso a CiU, que aspiraba a tres representantes en lugar de los dos conseguidos.

16-IX-09, J. Gisbert, lavanguardia