atac taliban a una base USA a Paktika

Dos soldados estadounidenses murieron y otros cuatro resultaron heridos, ayer por la mañana, en un ataque de los talibanes contra una base militar de EE. UU. en la convulsa provincia de Paktika, en el sudeste de Afganistán. En los bombardeos y enfrentamientos posteriores, que duraron varias horas, por lo menos diez rebeldes perdieron la vida, según fuentes de la fuerza internacional ISAF. El Ministerio del Interior afgano eleva esta cifra a 22, y el Gobierno provincial, a 32. Este último señala, además, que ocho rebeldes fueron detenidos.

El grave incidente se inició cuando los rebeldes colocaron una bomba en un camión cisterna lleno de gasolina y explosivos y lo hicieron estallar frente a la base. Inmediatamente después asaltaron las instalaciones con cohetes, granadas de mortero y armas ligeras, utilizando también fósforo. Ante la amplitud del asalto, los militares estadounidenses pidieron apoyo aéreo a la OTAN. Los insurgentes murieron durante los bombardeos.

Un portavoz talibán, Zabihulah Muajid, comunicó sin embargo que en el ataque habían participado veinte combatientes y que solamente murieron siete. Muajid aseguró que hubo varias bajas entre las fuerzas estadounidense.

Con los dos estadounidenses muertos ayer, son ya 89 los soldados de esta nacionalidad que han perdido la vida en Afganistán este año. Y es que la violencia de la insurgencia afgana está alcanzando en las últimas semanas el nivel más alto conocido desde la caída de los talibanes, especialmente en el sur del país. Por ello, las tropas internacionales y del Gobierno afgano están multiplicando las operaciones antitalibanes, en especial en las provincias más inestables, en un intento de celebrar las elecciones presidenciales del 20 de agosto en un marco más estable.

El ejército estadounidense seguía ayer la gran operación lanzada el pasado jueves en la provincia de Helmand, en el sur de Afganistán, de la que se muestra satisfecha, pero sin dar balances. En la misma provincia, más al norte, hay también desplegados cientos de soldados británicos.

Precisamente en esta zona, controlada por fuerzas británicas, un atentado suicida con coche bomba contra un vehículo de seguridad privada mató ayer a un guardia e hirió a cuatro.

En la provincia de Kandahar, también en el sur, la explosión de otra bomba al paso de un coche policial mató a siete agentes afganos. En Paktika, un helicóptero militar estadounidense tuvo que aterrizar ayer de emergencia. El ejército comunicó que la causa fue un fallo técnico, yque la tripulación fue evacuada por un segundo helicóptero. Los talibanes, sin embargo, sostuvieron que fueron sus fuerzas las que derribaron el aparato.

Y un soldado estadounidense sigue desaparecido tras ser capturado por los talibanes el 30 de junio en la provincia. Son muestras del auge de la violencia en el estratégico Afganistán.

5-VII-09, afp/reuters/dpa, lavanguardia