dificultats per a Obama per a acabar amb Guantánamo (Bèlgica ofereix ajut)

"Limpiar los desperfectos", según la expresión de Obama, dejados por Bush no es fácil. El cierre de Guantánamo en enero de 2010, anunciado el primer día de la nueva Administración, topa con obstáculos. Esta semana, el Congreso ha denegado el dinero para hacerlo con el argumento de que el traslado de presos a sus países es un riesgo para la seguridad. La negativa del Congreso -dominado por los demócratas de Obama, muchos de ellos temerosos de parecer hospitalarios con presuntos terroristas- amenaza con retrasar el cierre de la prisión. Obama reiteró ayer que cumplirá la promesa y que algunos presos irán a EE. UU.

Las contradicciones demócratas también han aflorado al conocerse que en 2002 o 2003 Nancy Pelosi, la combativa presidenta de la Cámara de Representantes, fue informada por la CIA de forma confidencial de la autorización de los métodos de tortura en calidad de congresista. Entonces no hizo nada para oponerse, y ahora sus explicaciones son poco convincentes.

Bajo el impacto el 11-S, pocos levantaron la voz ante las medidas de Bush. El ambiente le era propicio. "En la temporada del miedo demasiados entre nosotros, demócratas y republicanos, políticos, periodistas y ciudadanos, nos callamos", dijo Obama.

Obama fue uno de los pocos que no calló, o que calló menos que los demás, y tal vez esto explique en parte por qué aquel político de cuarta fila que en 2002 osó oponerse a la guerra de Iraq ocupa ahora la Casa Blanca.

22-V-09, M. Bassets, lavanguardia

El ministro de Exteriores belga, Karel De Gucht, transmitió ayer a la Administración Obama su disposición a acoger a algunos presos de Guantánamo que puedan ser puestos en libertad porque no tienen causas pendientes ni plantean problemas de seguridad. El Gobierno belga no concretó el número que estaría dispuesto a acoger en su territorio, aunque recordó que la Unión Europea debe acordar primero la libertad de movimientos que se les reconocería. Según recogen los medios belgas, se estudiaría acoger a ciudadanos chinos uigures, uzbekos o libios.

23-V-09, B. Navarro, lavanguardia