Parlament Europeu: ´SI NO VOTES, NO ET QUEIXIS!´

375 millones de europeos están convocados a las elecciones a la Eurocámara, que se desarrollarán durante cuatro días. Como en casi toda la UE, en España se celebrarán el domingo 7 de junio. En Holanda o Reino Unido se votará un día laboral (el 4 de junio), como es tradición, mientras en República Checa e Italia las urnas estarán abiertas todo el fin de semana.

Treinta años después de que los ciudadanos tuvieran por primera vez la oportunidad de votar para elegir a sus representantes en el Parlamento Europeo, la institución sigue siendo ampliamente desconocida. Cita tras cita, la abstención se consolida como gran ganadora en las elecciones a una institución que, paradójicamente, tiene cada vez más poder.

La baja participación batió récords en el 2004. Votó el 45,6% de la población con derecho a hacerlo, una caída de casi cuatro puntos debida a las bajísimas cifras en los países que acababan de ingresar en la UE. Eslovaquia es el ejemplo más sangrante del desinterés ciudadano: sólo el 16,96% participó en las elecciones. Aunque en los antiguos Quince, por separado, la participación media subió tres puntos, el desgaste se notó en países como Alemania, Francia y, por primera vez, incluso en España, donde la participación pasó de un 63% en 1999 a un 45,1% en el 2004.

Ante la evidencia de que cada vez más ciudadanos eligen no elegir y renuncian a ejercer su derecho al voto, el Parlamento Europeo ha decidido cambiar de estrategia para motivar al electorado e intentar, por lo menos, frenar la tendencia abstencionista de los últimos años. "Queremos que la gente vea que, con nuestras peculiaridades, somos un Parlamento normal -explica Jaume Duch, portavoz de la institución-, que cuando entre en vigor el tratado de Lisboa tendrá más poder real que los nacionales". Ya ahora, el 70% de la actividad de los parlamentos nacionales consiste en transponer normas aprobadas en la UE, aunque el trámite ocurra años después y los ciudadanos no siempre lo sepan, advierte Duch.

La campaña común lanzada por primera vez para toda la UE por el Parlamento resulta, para algunos, agresiva: "Si no vota, no se queje". "Si no se molesta en elegir a sus representantes, alguien lo hará por usted", advierte. El lema común de la campaña, el mismo en todos los idiomas oficiales de la UE y cooficiales en España: "Tú eliges". El eslogan bien podría traducirse como "tú verás", porque la estrategia consiste de hecho en poner de relieve lo mucho que se decide en Europa y cómo afecta a la vida cotidiana: conciliación familiar, inmigración, medio ambiente… Una imagen invita a elegir entre tres tipos de energía, incluida la nuclear. Otra, entre fronteras tipo fortaleza o disuasorias, como un seto.

Materiales

Silvio Berlusconi está convencido de que arrasará, como hizo en las últimas elecciones italianas. Ayer, la Alianza Nacional de Gianfranco Fini aprobó su fusión con el Pueblo de la Libertad, el partido de Berlusconi, con el que gobierna en coalición. Su avance, combinado con el desgaste que las encuestas anuncian para los democristianos alemanes de la CDU, puede dar un vuelco en la composición de la primera familia política de la Cámara, el PPE. Tan convencido está Berlusconi de que van a convertirse en la primera fuerza dentro del PPE que ha enviado una carta promoviendo a su diputado Mario Mauro como presidente del Parlamento. Su propuesta divide a los populares europeos, que se inclinaban por apoyar al ex primer ministro polaco Jerzy Buzek, una candidatura impulsada por los alemanes.

Habrá más novedades en el PPE. La próxima legislatura perderá los escaños del partido irlandés Fianna Fail y, más importante, los 27 de los conservadores británicos, que después de muchas amenazas abandonarán esta familia política para fundar un grupo propio en la Eurocámara. Se aliarán con partidos euroescépticos del Este que abandonarán, hasta desintegrar, el grupo soberanista de Europa de las Naciones.

La campaña se desplegará a través de vallas publicitarias, internet, redes sociales como Facebook y caravanas informativas en todos los estados miembros de la UE con apoyo de los gobiernos, a excepción del italiano, para el que la campaña resulta poco indicada para su país. Quizás lo que no ha gustado al Ejecutivo de Silvio Berlusconi es uno de los carteles publicitarios diseñados para ilustrar la capacidad de influencia de los votantes: tres señales con un guardia de fronteras, cámaras de vigilancia o una huella dactilar, que recuerda al censo lanzado por Roma para controlar a la población gitana.

Italia ha anunciado que optará por una campaña informativa más tradicional sobre los valores de laUEy las ventajas de pertenecer al club. La polémica, lejos de preocupar al Parlamento, le viene bien: "Agradezco al Gobierno de Berlusconi su crítica, porque eso va a hacer hablar de nuestra campaña de comunicación", afirmó irónico Alejo Vidal-Quadras (PP), uno de los vicepresidentes del Parlamento, en el lanzamiento de la nueva estrategia.

Técnicamente, la campaña del Parlamento es puramente informativa. "La lucha contra la abstención es responsabilidad de los partidos políticos", recuerda Duch. Pero las campañas electorales y la formación de listas suelen hacerse en clave nacional, tanto por los temas como por los candidatos, no siempre interesados ni especializados en la UE.

La batalla política contra la abstención no tiene aún ejército propio en España, donde los principales partidos sólo han hecho público quién será el cabeza de lista: Juan Fernando López Aguilar por el PSOE y Jaime Mayor Oreja por el PP. A España, actualmente le corresponden 50 eurodiputados, aunque existe un pacto político para que tenga cuatro más hasta que entre en vigor el tratado de Lisboa, que le da 54.

23-III-09, B. Navarro, lavanguardia