´Els laberints de la llibertat. Vida de Ramon Trias Fargas´, Jordi Amat

"Els laberints de la llibertat. Vida de Ramon Trias Fargas" (La Magrana) es la biografía del singular político y economista catalán que será presentada el próximo jueves en el Palau de la Música, coincidiendo con su llegada a las librerías.

La obra de Jordi Amat, filólogo de la UB, fue galardonada el pasado diciembre con el premio Gaziel 2008 de Biografías y Memorias que otorga la Fundación Conde de Barcelona y que publica el grupo editorial RBA.

Basándose en documentación familiar y en una investigación hemerográfica, el autor realiza un inédito recorrido por la vida de Trias Fargas (1922-1989), un catalanista que destacó en el periodo del tardofranquismo, la transición y la consolidación democrática tanto por su constante defensa de la libertad - "entre Catalunya i llibertat, llibertat", su frase fetiche-,como por su preparación académica y empresarial.

Hijo del doctor Antoni Trias i Pujol, con quien huyó al exilio en 1936, primero a Suiza y a Colombia después, estudió Derecho en Bogotá para luego doctorarse en economía en Chicago y Oxford. Merced a la preparación recibida y tras volver en 1950 a Barcelona, Trias desempeñó un destacado papel en la creación del Servicio de Estudios del Banco Urquijo en la capital catalana, el célebre Urquix de finales de los sesenta y principios de los setenta, que fue un vivero de expertos y de análisis económicos y sociológicos, en la consolidación de la primera facultad de Económicas de la Universitat de Barcelona y en la tramitación del Estatut de 1979, especialmente en lo que respecta a la vertiente económica. Trias se había especializado, precisamente, en el déficit fiscal entre Catalunya y España, que pormenorizó en el libro La balanza de pagos interior,que fue el primer estudio serio sobre un debate que ha perdurado hasta nuestros días.

Tan importante en su vida como la vertiente de economista es la de político. Aunque Trias Fargas no pudo alcanzar los dos objetivos con los que soñó, la presidencia de la Generalitat y la alcaldía de Barcelona, su herencia ideológica se basa en el liberalismo, el catalanismo y el republicanismo juancarlista.

Aunque no se distinguió políticamente en la oposición al franquismo, actitud que justificaba en su condición de hijo de exiliado, siempre dejó claro su antifranquismo y su anticomunismo. Liberal a machamartillo, perteneció a la Trilateral, una asociación internacional de políticos, empresarios, profesionales y académicos muy criticada desde la posición hegemónica de la izquierda catalana en aquellos años.

Fue en el tardofranquismo cuando Ramon Trias Fargas se inició políticamente con la fundación de Esquerra Democràtica de Catalunya, en su casa, con una decena de amigos - entre ellos Macià Alavedra-.Era 1973. Después el grupo se fusionó con Convergència Democràtica de Catalunya de la que llegaría a ser presidente. Precisamente, Amat sitúa el testamento político de su biografiado en el discurso de despedida de la presidencia de CDC de enero de 1989, cuando tras aconsejar que es preciso "huir de los líderes predestinados, impermeables a las nuevas ideas y a la opinión de los demás", propone la humildad de la sapiencia, el coraje de la justicia, la fe del patriotismo, la generosidad del que merece la victoria y "la esperanza, ahora y siempre".

Trias Fargas no lo tuvo fácil políticamente. Se enfrentó a Jordi Pujol y combatió electoralmente contra Pasqual Maragall. Con el primero fue leal, aunque nunca tuvo buen feeling.En cierta ocasión le dijo, "Jordi, jo estic aquí per servir a Catalunya, no com tu que has vingut a salvar-la". Josep Maria Castellet le definió como el antiPujol.En cambio, con Pasqual Maragall, con el que sostuvo un duro enfrentamiento en los comicios por la alcaldía de Barcelona en 1983, mantuvo una relación de admiración y de gran afecto personal mutuo.

Con el político con el que probablemente tuvo Trias su más enconado enfrentamiento fue con su correligionario Miquel Roca, al que llegó a calificar de marxista.Este debate, que se trasladó a la prensa, especialmente a través de sus numerosos artículos en La Vanguardia,diario en el que llegó a publicar dos centenares de ellos entre 1960 y 1989, aparece en la biografía como un Guadiana, "un combat de pesos pesants" que no se limitó sólo a una lucha táctica y estratégica, sino también ideológica. Finalmente, destaca la amistad de Trias Fargas con el rey Juan Carlos, del que fue un discreto asesor.

Un rasgo característico de Trias Fargas, que Amat destaca en su trabajo, es la enorme seguridad en sí mismo y un complejo de superioridad que admitió en más de una ocasión. Solía acompañarlo, además, con el empleo de un tono sarcástico e hiriente, lo que le comportó no pocos problemas. Por ejemplo, cuando en plena negociación del Estatut se enfrentó al ucedista Alberto Oliart, el cual abandonó la reunión dando un portazo. O durante la sesión constitutiva de las Cortes españoles de 1977, en las que obtuvo escaño, se le acercó un diputado del PSUC saludándole con un "hola, compañero", al que Trias contestó: "¿Que també heu estudiat a Oxford?".

15-III-09, Josep Maria Sòria, lavanguardia