el President Zardari tem per la supervivència de Pakistan

El presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, reconoce que los talibanes operan en "vastas áreas" de su país y que existe un peligro real de que se hagan con el poder en el único país musulmán con armas atómicas. Zardari, viudo de la asesinada Benazir Bhutto, formuló esta grave advertencia durante una entrevista que iba a emitirse anoche en el programa 60 minutes, de la cadena estadounidense CBS.

Según Zardari, Pakistán infravaloró durante demasiado tiempo la peligrosidad de los talibanes y estos han logrado extender su presencia mucho más allá de las regiones tribales fronterizas con Afganistán. "Negamos la evidencia... y han aprovechado nuestras debilidades", dijo el líder pakistaní. Este rebatió la idea, muy extendida entre quienes critican a su Gobierno, de que Pakistán esté siendo un mero peón de Washington. "No le estamos haciendo un favor a nadie", afirmó, e insistió en que "los talibanes están intentando apoderarse del Estado de Pakistán". "Estamos luchando por la supervivencia de Pakistán; no luchamos por la supervivencia de nadie más", zanjó. Para Zardari, la lucha contra los talibanes es una cuestión muy personal. "Perdí ami esposa por ello, a la madre de mis hijos; es importante pararlos, asegurar que no vuelva a ocurrir y que no acaben con nuestro modo de vida".

Poco antes de que se grabara la entrevista, volvió a producirse un ataque con misiles disparados por un avión sin piloto de la CIA contra un objetivo en Waziristán del Sur, cerca de la frontera con Afganistán. En la acción murieron 28 militantes - muchos de ellos árabesyuzbekos-vinculados a los talibanes y a Al Qaeda. Se trata de la operación más mortífera de las que se tiene noticia desde que Estados Unidos decidió usar los aviones Predator para castigar la retaguardia de los talibanes y de Al Qaeda. Fue George W. Bush quien bendijo esta estrategia, y Barack Obama la ha proseguido.

El lanzamiento de misiles por los aviones sin piloto suele provocar víctimas civiles y resulta embarazoso para las autoridades pakistaníes, cuya posición es ambigua. La senadora demócrata californiana Dianne Feinstein apuntó la pasada semana que los Predator despegan de una base en el propio Pakistán.

Washington se niega a confirmar o desmentir estos ataques porque suponen violar la soberanía de un país aliado.

Durante las últimas horas se han producido en Pakistán noticias desiguales, positivas y negativas. Los talibanes anunciaron una tregua de diez días en valle de Swat y, como muestra de buena voluntad en sus conversaciones de paz con el Gobierno, pusieron en libertad a un rehén chino en esta región pastún, según informa Jordi Joan Baños desde India. El reverso de la medalla lo dieron los captores del estadounidense John Solecki, que dirige la misión del Alto Comisariado de la ONU para los Refugiados (Acnur) en Quetta, capital de Beluchistán y refugio de miles de talibanes afganos. Los secuestradores amenazaron con matar a Solecki en 72 horas si el Gobierno pakistaní no pone en libertad a 141 mujeres beluchis. Los captores son del Frente Unido de Liberación de Beluchistán, una organización desconocida.

Beluchistán es la mayor provincia de Pakistán y la más rica en gas y otros recursos naturales, pero también la más despoblada y abandonada por el estado. Desde hace décadas es un foco de conflicto intermitente, con actividad guerrillera alentada por India, según Pakistán. La represión del ejército ha provocado allí más de un millar desaparecidos, sobre los cuales quieren llamar la atención los secuestradores.

16-II-09, E. Val, lavanguardia