Holbrooke a Afganistan-Pakistan:´obrir camí entre les runes´

Richard Holbrooke, el enviado especial del presidente Barack Obama para Pakistán y Afganistán, se reunió ayer en Kabul con el primer mandatario Hamid Karzai, y con algunos de sus ministros, dos días después de los atentados sincronizados de los talibanes en la capital afgana que ilustran el avance de la insurgencia.

Holbrooke abordó con sus interlocutores la lucha contra el terrorismo, entre otros temas, y advirtió que las fuerzas extranjeras deben evitar la muerte de civiles en las operaciones militares, que hacen decaer la confianza de la población. El primer objetivo del emisario es estudiar como EE. UU. puede atajar el terrorismo islamista que se cobija en Pakistán y los avances de los talibanes en Afganistán. El Ejecutivo de Islamabad pierde cada vez más el control de las zonas tribales fronterizas con Afganistán, desde donde los talibanes atacan objetivos afganos. Holbrooke acababa de visitar Islamabad y probablemente influyó en que el Gobierno pakistaní admitiera, anteayer, que el atentado de Bombay de noviembre fue "parcialmente" organizado en su país.

En Afganistán, Holbrooke se encontró con un país a la deriva. Karzai, protegido de Bush, y las tropas extranjeras no han resuelto sus problemas. El cultivo del opio avanza y la corrupción, el terrorismo y la inseguridad crecen.

El emisario de Obama debía dejar claro que en Washington soplan nuevos vientos, pero evitó hacer declaraciones públicas. En una entrevista previa a su gira, señaló: "Estamos abriéndonos camino entre los escombros".

14-II-09, agcs, lavanguardia